Por Redacción
Nayarit., Mexico, 16 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respaldó públicamente la iniciativa humanitaria impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador para recolectar donaciones y enviar ayuda a Cuba, que enfrenta una severa crisis energética y de desabasto. El llamado, realizado desde Palenque, Chiapas, y secundado por Sheinbaum en Compostela, Nayarit, ha motivado aportaciones de funcionarios de Morena, aunque también ha generado críticas por su implementación. La ayuda se canaliza mediante la asociación civil “Humanidad con América Latina”, registrada ante el SAT en un plazo récord de cuatro días hábiles.
La crisis en Cuba, descrita por el gobierno de la isla como un “bloqueo energético” y comercial por parte de Estados Unidos, ha provocado escasez crítica de combustible, medicinas y alimentos básicos. México, que hasta enero de 2026 enviaba petróleo a la nación caribeña, cambió su estrategia a ayuda en especie tras enfrentar amenazas arancelarias de Washington, enviando previamente dos mil toneladas de productos de primera necesidad.
Sheinbaum expresó su apoyo total a la convocatoria durante su gira por Nayarit, calificándola como un acto de solidaridad con el pueblo cubano. Por su parte, López Obrador enfatizó desde Chiapas la necesidad de apoyar a Cuba ante lo que consideró una política de asfixia económica internacional. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, agradeció el gesto mexicano a través de sus canales oficiales.
Funcionarios de Morena han respondido al llamado con contribuciones significativas. Diputados como Carlos Castillo Pérez, Cuauhtémoc Estrada, Elizabeth Guzmán, Julia Álvarez Icaza y Javier Hidalgo han donado desde diez mil hasta ochenta y dos mil pesos, equivalentes a un mes de sueldo en algunos casos. Las donaciones se depositan en la cuenta Banorte 1358451779, que hasta el momento reporta un monto inicial de 61,871 pesos.
Sin embargo, la iniciativa no ha estado exenta de controversia. Críticos de la oposición política mexicana han señalado que la recolección de fondos en oficinas gubernamentales tuvo matices de coerción, describiéndola como “voluntaria a fuerzas”, una versión que contrasta con el discurso oficial de solidaridad espontánea. Además, persisten dudas sobre los mecanismos de supervisión para garantizar que los recursos lleguen efectivamente a la población cubana.
El contexto geopolítico añade complejidad al gesto humanitario, que se produce en medio de tensiones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, y en un momento donde México busca mantener una posición neutral pero solidaria. El rápido registro de la asociación civil receptora, completado en apenas cuatro días hábiles, también ha levantado cuestionamientos sobre la agilidad administrativa inusual para este tipo de trámites.