Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- El Partido del Trabajo (PT) condicionó su apoyo en el Senado a la aprobación del llamado Plan B de la Reforma Electoral, que incluye la consulta de revocación de mandato presidencial. Los legisladores exigieron correcciones para precisar la redacción ambigua de varios artículos de la iniciativa, específicamente en lo concerniente al año en que se realizaría la revocación y las reglas sobre promoción de la consulta.
El senador Alejandro González Yáñez declaró que el PT sólo respaldará la iniciativa si se aceptan modificaciones que clarifiquen puntos críticos del texto. Entre las dudas que buscan resolver está si la revocación de mandato se realizará al tercer o cuarto año del periodo presidencial, así como los límites sobre la promoción de la consulta una vez que esté en marcha el proceso.
Por su parte, Reginaldo Sandoval, coordinador de diputados del PT, advirtió sobre riesgos de Estado e inestabilidad política si el Plan B se aprueba en su forma actual. El legislador señaló que la redacción actual podría derivar en presidencias de tres años y permitir que se inicie una campaña para sacar al presidente desde el día que comienza su gobierno, lo cual consideró problemático para la gobernabilidad del país.
La posición del PT resulta decisiva para el futuro de la reforma electoral. Con seis legisladores en el Senado, el partido cuenta con los votos necesarios para que la iniciativa pueda avanzar o quedar estancada. Sin el respaldo de esta bancada, la reforma no tendría el apoyo suficiente para ser aprobada en la cámara alta del Congreso.
La Comisión Nacional Ejecutiva del PT se reunió para analizar el proyecto de reforma y pidió a sus senadores que reflexionaran su voto antes de tomar una posición definitiva. Esta reunión interna refleja la cautela con la que el partido aborda la iniciativa, dada la magnitud de los cambios que implica para el sistema electoral mexicano.
Una de las preocupaciones centrales en las discusiones es si la presidenta Claudia Sheinbaum podría hacer campaña por sí misma en la consulta de revocación. Sin embargo, el texto de la iniciativa no deja claro si los partidos políticos también tendrían permitido participar en la promoción del proceso, lo cual genera dudas sobre las reglas equitativas del ejercicio democrático.
Las negociaciones entre el PT y Morena continúan. El coordinador de Morena, Ignacio Mier, ha sostenido reuniones con los senadores del Partido del Trabajo para buscar puntos de acuerdo que permitan desbloquear la iniciativa. Mientras no se resuelvan las discrepancias sobre la redacción de los artículos, el futuro del Plan B electoral permanece incierto en el Senado de la República.