Ciudad De México, 25 de marzo de 2026.- La Ciudad de México ultima detalles para la reapertura del Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Banorte, que albergará el 28 de marzo el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal, evento que sirve como preámbulo al Mundial de Fútbol 2026. Las autoridades capitalinas han confirmado el despliegue de 10,835 elementos de seguridad y la implementación de un esquema de movilidad que restringirá el acceso al inmueble exclusivamente a pie, mientras se concluyen trabajos de infraestructura en la zona de Santa Úrsula.
El comisionado de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), Mikel Arriola, junto con la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, supervisan los preparativos finales de un recinto que recibió una inversión de 300 millones de dólares para su remodelación. El encuentro, programado para las 19:00 horas, contará con la presencia del técnico Javier Aguirre y futbolistas como Álvaro Fidalgo y Raúl Tala Rangel, aunque no se ha convocado a Cristiano Ronaldo, situación que ha generado comentarios en el entorno deportivo.
Para garantizar el orden durante el evento, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX coordinará el operativo con miles de efectivos desplegados en los alrededores. Héctor Ulises García, secretario de Movilidad, ha informado que se intensificarán los controles viales desde horas previas al inicio del partido y se busca concluir siete obras en pasos a desnivel antes de la cita mundialista. El acceso al estadio estará prohibido para vehículos particulares, obligando a los espectadores a llegar caminando o mediante el transporte público, cuyas rutas y horarios extendidos están por definirse completamente.
En paralelo a los preparativos deportivos, persiste el malestar entre los vecinos de la colonia Santa Úrsula debido a las afectaciones causadas por las obras de remodelación. Algunos residentes han expresado su inconformidad e incluso han surgido amenazas de boicot por los impactos en su calidad de vida durante los últimos meses de construcción. Esta tensión social se suma a los desafíos logísticos que enfrenta la ciudad para recibir a las selecciones visitantes, incluyendo a la de Irak, que ya se encuentra en el país.
El contexto nacional del Mundial 2026 incluye debates políticos y comerciales relevantes. En el Senado se discute una propuesta para permitir el ingreso de 35 militares estadounidenses al territorio mexicano con fines de seguridad, mientras que la Lotería Nacional planea reimprimir 20 piezas históricas y empresas como Panini y Amazon han lanzado productos temáticos, incluyendo un álbum de figuritas y un dispositivo Echo Dot especial. Se estima que la inversión total asociada al torneo en México alcance los 3 mil millones de dólares.
Con la fecha del partido acercándose, las autoridades enfrentan el reto de coordinar la seguridad, la movilidad y la convivencia con la población local para asegurar el éxito de este evento inaugural. La reapertura del estadio marca un hito en la infraestructura deportiva del país, aunque las contradicciones sobre estrategias de seguridad y la finalización de obras del Tren Ligero siguen siendo puntos de atención para legisladores y ciudadanos.