Ciudad de Mexico, 26 de marzo de 2026.- La alianza estratégica entre The Walt Disney Group y OpenAI, valorada en aproximadamente mil millones de dólares, llegó a su fin después de que la empresa de inteligencia artificial decidiera cerrar su aplicación generadora de videos, Sora. La ruptura del acuerdo coincide con el anuncio de nuevos avances por parte de Google, que puso a disposición mundial sus herramientas Search Live y Lyria 3 Pro, marcando un contraste en la dinámica del sector tecnológico.
Josh D’Amaro, quien asumió recientemente la dirección ejecutiva de Disney, enfrenta el fracaso de dos operaciones tecnológicas de gran envergadura: el fallido pacto con OpenAI y una apuesta previa por Epic Games. Según reportes de medios especializados, la decisión de OpenAI de discontinuar Sora apenas seis meses después de su lanzamiento como aplicación independiente fue el detonante para la cancelación del contrato que pretendía integrar capacidades de generación de video en los contenidos del gigante del entretenimiento.
Fuentes citadas por sdpnoticias.com señalan que el cierre de Sora obedeció a una insostenibilidad financiera crítica. Los datos indican que el mantenimiento de la plataforma tenía un costo operativo de 15 millones de dólares diarios, mientras que sus ingresos totales ascendieron únicamente a 2 millones de dólares. Esta disparidad económica llevó a la compañía a racionalizar su gama de productos, eliminando la herramienta que no lograba cubrir sus gastos operativos.
Mientras OpenAI retrocede en su oferta de video, la competencia avanza en otros frentes. Google anunció el lanzamiento global de Search Live y de Lyria 3 Pro integrada en Gemini. Esta última es una herramienta de generación musical que ofrece mayores niveles de personalización para los usuarios. A diferencia de la situación reportada con Sora, estas nuevas funcionalidades se suman al portafolio disponible sin que se hayan detallado públicamente los modelos de costos específicos o si se trata de servicios gratuitos o de pago.
Existen discrepancias en la narrativa sobre la secuencia exacta de la disolución del acuerdo entre Disney y OpenAI. Mientras algunas fuentes sugieren que Disney tomó la decisión activa de poner fin al contrato tras conocer el cierre de la aplicación, otros reportes atribuyen el colapso del negocio directamente a la decisión unilateral de OpenAI de eliminar el producto, lo que habría hecho inviable la continuación del pacto automáticamente.
El episodio refleja la volatilidad actual en el mercado de la inteligencia artificial creativa, donde inversiones multimillonarias pueden verse comprometidas en plazos cortos debido a desafíos de rentabilidad. La salida de Sora deja interrogantes sobre el futuro de la colaboración entre estudios de cine y desarrolladores de IA, al tiempo que reconfigura el tablero competitivo frente a actores que continúan expandiendo sus capacidades técnicas.