Nueva York, 28 de marzo de 2026.- El juez federal Alvin Hellerstein determinó no desestimar el proceso judicial en contra de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante la segunda audiencia celebrada en un tribunal de esta ciudad. El magistrado de 92 años aseveró explícitamente: “No voy a desestimar el caso”, cerrando así la solicitud presentada por la defensa en febrero.
Ambos exmandatarios venezolanos son señalados por fiscales estadounidenses de encabezar una conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y de vincularse con grupos catalogados como organizaciones terroristas extranjeras. La postura del tribunal se mantiene firme pese a los argumentos legales expuestos por el equipo de abogados defensores.
La defensa, representada por Barry Pollack, había solicitado la eliminación de los cargos argumentando dificultades financieras para costear la representación legal. Esto derivó de la negativa de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para otorgar una licencia que permitiera utilizar fondos del Gobierno de Venezuela, los cuales están sujetos a sanciones por parte de Estados Unidos.
Además de la situación económica, los abogados mencionaron que Cilia Flores atraviesa problemas de salud y se encuentra pendiente de los resultados de un ecocardiograma. Por su parte, el fiscal adjunto Kyle Wirshba sostuvo que el gobierno estadounidense debe tener la facultad de emplear sanciones para influir en la política exterior o la seguridad nacional, y acusó a los imputados de “saquear la riqueza de Venezuela”.
Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes se declararon inocentes en una audiencia previa el pasado 5 de enero, permanecen bajo custodia sin derecho a fianza. Con la reciente decisión de Hellerstein, quien calificó que desestimar el caso sería “tomar una medida demasiado seria”, el proceso avanza hacia la fase de juicio, aunque el juez aún tiene que confirmar su determinación de manera oficial por escrito.