Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- En una sesión marcada por la tensión y la discrepancia de criterios, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) celebró la última participación presencial de los consejeros Dania Ravel Cuevas, Claudia Zavala Pérez y Jaime Rivera Velázquez, quienes concluirán su encargo constitucional el próximo 4 de abril tras nueve años de funciones. Durante la reunión, los tres integrantes salientes denunciaron que el procedimiento administrativo abierto en su contra constituye una venganza política, mientras la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, defendió la fortaleza del órgano electoral de cara al proceso comicial de 2027.
Los consejeros salientes centraron sus intervenciones en la reactivación de un expediente en su contra derivado de la forma en que ejercieron su voto durante la organización de la consulta de revocación de mandato en 2022. Jaime Rivera Velázquez señaló que el procedimiento seguido por el Órgano Interno de Control se mantiene congelado y sin resolver, lo cual les impide cobrar su finiquito. El consejero advirtió que los integrantes del máximo órgano de decisión no deben ser sancionados ni investigados por las decisiones que toman de manera colegiada y exigió garantías institucionales para que los actuales y futuros consejeros puedan actuar con independencia.
Por su parte, la consejera presidenta Guadalupe Taddei minimizó el impacto de las salidas individuales, afirmando que el INE no se detiene y que la solidez del instituto radica en sus procedimientos más que en la permanencia de sus integrantes. En este contexto, Taddei rechazó las acusaciones de organizaciones que buscan registro partidista sobre un supuesto robo de afiliados por parte de Morena. La funcionaria declaró explícitamente que no hay ningún partido político nacional que esté quitando registros a las agrupaciones en vías de constitución, aunque precisó que el organismo no da por válidas ni inválidas de inmediato las afiliaciones en disputa hasta concluir el análisis integral de los padrones.
En paralelo a la despedida de los consejeros, avanza el proceso para designar a sus sustitutos, el cual ha generado controversia por la integración del Comité Técnico de Evaluación encargado de filtrar a los aspirantes. La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados avaló la conformación de este comité con cinco integrantes: Marcela Elena Fernández Domínguez, Rubén Jesús Lara Patrón y Selene Cruz Alcalá, propuestos por San Lázaro; así como Irma Ramírez Cruz y Miriam Rodríguez Armenta, designadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Perfiles cercanos al gobierno federal y al partido en turno han sido señalados en la integración de este órgano evaluador.
Mientras algunos consejeros como Martín Faz Mora dirigieron palabras de reconocimiento a los salientes por conducir su cargo de manera institucional, la atmósfera en la llamada Herradura de la Democracia reflejó la profunda división existente. Las consejeras Ravel y Zavala, junto con Rivera, insistieron en que las pulsiones autoritarias siguen presentes y que la colegialidad y el debate técnico son esenciales para preservar la autonomía del instituto. El relevo en las consejerías, que se realiza de forma escalonada cada tres años, dejará al INE con una nueva composición que deberá enfrentar el megaproceso electoral del siguiente año bajo la supervisión del nuevo comité técnico.