Ciudad De México, 29 de marzo de 2026.- La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) confirmaron un paro nacional programado para el 6 de abril de 2026, como medida de presión por la inseguridad en carreteras, extorsiones y el incumplimiento de acuerdos gubernamentales.
David Estévez Gamboa, dirigente de la ANTAC, explicó que la fecha fue seleccionada deliberadamente para no interferir con el periodo vacacional de Semana Santa. “Queremos que la gente pueda salir a vacacionar; no somos inconscientes. Pero después, el 6 de abril, tenemos la necesidad de manifestarnos”, afirmó el líder en un mensaje público.
El llamado a la movilización responde a la percepción de que no existen proyectos concretos para resolver la violencia en las vías federales. Estévez Gamboa denunció que “la inseguridad sigue a todo lo que da, la corrupción sigue a todo lo que da”, y criticó la permanencia de retenes donde, según su versión, los operadores son víctimas de extorsiones bajo el pretexto de revisiones documentales.
De acuerdo con declaraciones del presidente de la organización transportista, entre 35 y 40 conductores son víctimas de un delito cada día en las carreteras del país. Las demandas incluyen el fin de los homicidios, desapariciones y robos que afectan al gremio, así como soluciones para el sector agrícola respecto a la compra de productos y apoyos económicos.
Aunque se reconoció la labor de algunos funcionarios de la Secretaría de Gobernación como interlocutores, los convocantes señalaron que no hay claridad en las soluciones planteadas por las dependencias federales. La movilización busca exigir el cumplimiento de compromisos adquiridos tras protestas realizadas en noviembre de 2025, las cuales paralizaron vías en múltiples entidades.
Ante la falta de avances tangibles en las mesas de diálogo, los representantes de ambos sectores insistieron en la necesidad de ejecutar el paro la semana posterior a las festividades religiosas, buscando con ello visibilizar su hartazgo sin afectar inicialmente el flujo turístico de la temporada.