Cabo Cañaveral, 31 de marzo de 2026.- La NASA inició este lunes la cuenta regresiva para la misión Artemis II, marcando el inicio formal de la fase final previa al lanzamiento. El conteo comenzó hoy a las 16:44 horas, con un despegue previsto para el miércoles 1 de abril de 2026 a las 18:24 horas.
Esta será la primera misión tripulada a la Luna desde 1972 y llevará a cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orión, impulsada por el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el más potente jamás construido por la agencia espacial estadounidense. La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen, destacando por su diversidad al incluir a una mujer, una persona afrodescendiente y un integrante no estadounidense. Los cuatro astronautas abandonaron su cuarentena el pasado viernes.
El objetivo de la misión es realizar un sobrevuelo alrededor de la Luna durante 10 días. Este viaje pondrá a prueba por primera vez sistemas críticos como el abastecimiento de oxígeno, agua y purificación del aire, esenciales para la supervivencia de la tripulación. Además, será la primera vez que estos sistemas, así como sus 33 propulsores, no han sido construidos por Estados Unidos, sino por empresas europeas coordinadas por la Agencia Espacial Europea (ESA).
El cohete SLS y la nave Orión ya se encuentran en la plataforma de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy. Aunque la cuenta atrás se puso en marcha con un 80 % de probabilidad de condiciones meteorológicas favorables, la NASA advirtió sobre posibles vientos fuertes y nubosidad como principales riesgos. Tras dos meses de retraso por problemas técnicos, la presión es total para el éxito del lanzamiento.
Charlie Blackwell-Thompson declaró que “ciertamente, todas las señales indican en este momento que estamos en una forma excelente, excelente a medida que entramos en la cuenta regresiva”. El programa Artemis de exploración lunar se diseñó como un primer paso para la llegada del ser humano a Marte y ha requerido una inversión cercana a los 93 mil millones de dólares.
Sobre el futuro del programa, se señaló que “es un paso para lo que se planea que sea un eventual alunizaje que va a ser uno de los momentos clave para la meta final de la NASA que es establecer una base lunar permanente con ayuda de compañeros internacionales que van a dar dinero y tecnología”.