Ciudad De México, 12 de abril de 2026.- El canciller Roberto Velasco recibió en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, para conversar sobre los distintos temas de la agenda compartida entre ambas naciones.
Durante el encuentro, ambos funcionarios reiteraron el compromiso mutuo por seguir fortaleciendo la cooperación y colaboración sustentados en los principios que guían la relación bilateral para traer bienestar y prosperidad en ambos lados de la frontera. El embajador Johnson aseveró que dialogaron sobre las metas compartidas de sus países y la importancia de seguir colaborando para fortalecer esta cooperación histórica.
En el marco de la reunión, el embajador Ronald Johnson felicitó al canciller Velasco y le deseó el mayor de los éxitos en su gestión. El diplomático estadounidense señaló que continúan avanzando en la relación bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando que dicha cooperación rendirá frutos para la seguridad en ambos países.
Asimismo, Johnson celebró la declaración de culpabilidad de Erick Valencia, alias ‘el 85’, cofundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien se declaró culpable el 7 de abril en Estados Unidos por conspiración para el narcotráfico. El embajador consideró que este hecho marca un paso clave para ir contra el liderazgo de los cárteles y subrayó que quienes trafican drogas y armas rendirán cuentas y no tendrán dónde esconderse, afirmando que “la justicia prevalecerá”.
Por su parte, el canciller Roberto Velasco ofreció colaborar con Estados Unidos en materia de seguridad, basado en confianza mutua y sin subordinación ni confrontación. Autoridades de EE.UU. recordaron que Erick Valencia cofundó el CJNG y fue miembro del Cártel del Milenio, mientras que el fiscal general adjunto A. Tysen Duva declaró que dicha organización introdujo toneladas de cocaína en Estados Unidos y causó un daño incalculable.
La sentencia de Valencia está programada para el 31 de julio; enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de cárcel y una pena máxima de cadena perpetua por un cargo de conspiración para distribuir cocaína con el fin de importarla ilegalmente a EE.UU.