Ciudad De México, 14 de abril de 2026.- El papa León XIV emprende su primer viaje a África, una gira programada del 13 al 23 de abril de 2026 que incluye visitas a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Este desplazamiento ocurre en un momento donde el pontífice ha endurecido su discurso frente a la administración del presidente Donald Trump, quien lo insultó un domingo de abril de 2026.
Ante los ataques verbales del mandatario estadounidense, el papa León XIV respondió afirmando: “No le tengo miedo a Trump”. En el último mes, el pontífice ha respondido casi semanalmente a la retórica bélica de la Casa Blanca. La semana pasada, el papa habló de un “delirio de omnipotencia” y en otra ocasión declaró: “Tus manos están llenas de sangre”.
Massimo Faggioli explicó el cambio de tono del Vaticano: “Hasta finales de 2025, estaba bastante claro que el papa había decidido no presentarse como un oponente de Trump, pero la situación ha cambiado tanto que ha tenido que hacerlo, porque su silencio se volvía demasiado evidente cuando un gobierno comienza a invocar el nombre de Dios y a lanzar bombas aquí y allá; era un problema para el Vaticano”.
La tensión diplomática escaló en enero de 2026, cuando el Pentágono convocó al nuncio del Vaticano en EE.UU. para una reunión cuyo tema central fue el desagrado de la Casa Blanca por las críticas del papa. Desde enero de 2026, el papa se ha vuelto más contundente en su defensa de los inmigrantes, el derecho internacional y su oposición a la guerra, sumándose a su condena en noviembre de 2025 de una potencial invasión a Venezuela.
El viaje a África reviste importancia demográfica y religiosa, pues es el continente donde la Iglesia católica crece con más fuerza. Según Naciones Unidas, África concentrará más de la mitad del crecimiento demográfico mundial en las próximas décadas. Actualmente, más del 20% de los católicos del mundo viven en este continente.
León XIV fue elegido el 8 de mayo de 2025. Su gira por cuatro naciones africanas marca un hito en su primer año de pontificado, coincidiendo con un periodo de alta tensión entre el Vaticano y la administración Trump.