Ciudad De México, 16 de abril de 2026.- La BBC ejecutará una reestructuración interna que culminará con el cese de dos mil empleados, lo que representa aproximadamente el 10 por ciento de su plantilla de unos 21 mil 500 trabajadores. Este movimiento, que se aplicará en un periodo de tres años, constituye el recorte de personal de mayor magnitud en tres lustros para la cadena pública británica, superando los ajustes realizados desde 2011.
El personal de la corporación fue informado de los planes durante una teleconferencia la tarde del 15 de abril de 2026. La dirección de la radiodifusora atribuyó esta situación a que la mayoría de los usuarios abandonaron la televisión tradicional para mudarse a internet, lo que ha generado desafíos sin precedentes para su modelo de financiamiento público. Actualmente, la BBC se financia mediante un canon de 180 libras anuales que pagan los hogares británicos con televisor.
El plan de ajuste busca simplificar la jerarquía de la empresa y eliminar duplicidades en sus servicios nacionales e internacionales, con el objetivo de reducir costes en un 10 por ciento, equivalentes a unos 500 millones de libras (575 millones de euros). Los despidos se aplicarán de forma escalonada, afectando especialmente a las oficinas regionales y a los servicios de radio que presentan menores niveles de audiencia. El proceso no contempla únicamente retiros voluntarios, sino que incluye cierres definitivos de departamentos completos.
Estos recortes forman parte de los planes presentados en febrero y ocurren mientras la BBC está inmersa en una negociación con el Gobierno para revisar sus estatutos, que caducan en 2027. Además, la corporación afronta una demanda multimillonaria presentada por Donald Trump que se discute en un tribunal de Florida. Tim Davie anunció su dimisión en noviembre tras la polémica por la edición manipulada de un discurso del presidente de EE.UU.
El 18 de mayo asumirá el cargo de director general de la emisora el exdirectivo de Google, Matt Brittin, quien sustituirá a Tim Davie. “El Reino Unido necesita una BBC próspera que funcione para todos en un mundo complejo, incierto y en rápida evolución”, señaló Brittin, añadiendo que la corporación “necesita la velocidad y la energía para estar donde están las historias y las audiencias”.