Ciudad De México, 01 de junio de 2026.- Existen versiones contradictorias sobre el estatus de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. Por un lado, la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, informó que el equipo negociador de Teherán suspendió las conversaciones y el intercambio de mensajes con Washington a través de un mediador. Por otro lado, el presidente Donald Trump afirmó que el diálogo continúa a un ritmo acelerado.
Según la agencia Tasnim, la decisión de suspender el contacto se debe a que “el régimen sionista sigue cometiendo crímenes en el Líbano”, estableciendo que “hasta que no haya un fin de las hostilidades en el Líbano no habrá diálogo”. Esta postura responde a los bombardeos contra Beirut anunciados por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Las autoridades iraníes han insistido en que el alto el fuego en vigor con Estados Unidos desde el 8 de abril incluye al Líbano; el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, declaró: “El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es, sin lugar a dudas, un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano”.
En contraste, Donald Trump proyectó el posible acuerdo como altamente favorable para los intereses norteamericanos y de sus aliados internacionales. En una entrevista telefónica con NBC News, el mandatario estadounidense aseguró que no les habían informado de la interrupción de las negociaciones, diciendo: “No nos han informado de eso”. Además, en una conversación con CNBC, restó importancia a un eventual fin de las pláticas: “Realmente no me importa. Me da completamente igual”.
Trump subrayó que una pausa en el diálogo no implica la ruptura de la frágil tregua en el conflicto, señalando: “Eso no significa que vayamos a ir y empezar a lanzar bombas por todas partes”. No obstante, adelantó que mantendrán el bloqueo naval frente a las costas iraníes. Como represalia, Teherán mantiene interrumpido el tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz.
Las negociaciones bilaterales han generado notables fricciones en el Congreso de Estados Unidos. A finales de la semana pasada, se informó que Teherán y Washington habían alcanzado un preacuerdo, solo pendiente de la aprobación del presidente Trump. Sin embargo, medios estadounidenses afirmaron posteriormente que el presidente pidió enmendar algunas disposiciones del borrador. Esta madrugada, ambas partes volvieron a intercambiar ataques, con bombardeos estadounidenses a Goruk y la isla de Qeshm, y una respuesta iraní contra la base desde la que procedió el ataque.