Varias personas observan una cronología de la relación del presidente estadounidense, Donald Trump, con Jeffrey Epstein en la "Sala de Lectura en Memoria de Donald J. Trump y Jeffrey Epstein" el día de la inauguración de la exposición en Washington, DC, EE. UU., el 9 de junio de 2026. EFE/EPA/JIM LO SCALZO
Washington, 10 de junio de 2026.- La exposición ‘La Sala de Lectura en Memoria de Donald J. Trump y Jeffrey Epstein’ abrió al público en esta capital el martes 9 de junio de 2026, ubicada a poco más de un kilómetro y medio de la Casa Blanca. El espacio de mil 100 metros cuadrados exhibe unos 3.5 millones de páginas de los archivos judiciales del caso Epstein, los cuales fueron desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En la sala se presentan 3,437 volúmenes encuadernados de los archivos, además de miles de fotografías y videos. La muestra incluye un enorme mural presidido por una imagen antigua de Trump y Epstein en situación amigable, así como una ‘cronología documentada’ que recoge las conexiones y encuentros entre ambos personajes a lo largo de cuatro décadas, basada en informes judiciales y del FBI.
La exposición es gestionada por el ‘Institute for Primary Facts’, una organización sin ánimo de lucro, y llegó a Washington desde Nueva York con planes de girar por otras ciudades del país. La entrada es gratuita y la muestra permanecerá en la capital estadounidense hasta el 12 de junio de 2026.
David Garret, uno de los organizadores, señaló que “tal vez sea un poco diferente a estar en Nueva York”. Respecto a posibles reacciones, Garret declaró: “No creo que Trump haga nada. Creo que no quiere que Epstein aparezca en las noticias, así que no espero que oigamos nada de él ni del Departamento de Justicia. No estamos muy preocupados”.
Sobre la inspiración para llevar a cabo el proyecto, Garret afirmó: “Si tuviera miedo, solo tendría que fijarme en las supervivientes para inspirarme”. Agregó que estas mujeres “no solo han lidiado con el estigma del abuso sexual durante décadas, sino que cuando alzan la voz, se enfrentan a algunas de las personas más ricas y poderosas del mundo”, concluyendo que se sentiría “muy mal si tuviera miedo”.
Los organizadores han invitado a miembros del Congreso a visitar la exposición. Según Garret, ya existe “un gran número de congresistas que han hecho reservas” para acudir al recinto.