Washington, 11 de junio de 2026.- Bill Gates compareció ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes en Washington para testificar sobre su relación con Jeffrey Epstein.
En la declaración, que fue en un encuentro a puerta cerrada, el magnate dijo a los congresistas que no tenía conocimiento de los delitos del financiero. Gates declaró: “Nunca presencié ni tuve indicio alguno de que Epstein estuviera involucrado en una conducta delictiva”.
Asimismo, aclaró que tampoco viajó a las islas privadas de Epstein en las Islas Vírgenes, ni a su rancho en Arizona o residencia en Florida. Bill Gates definió su relación con Epstein como “un grave error de juicio”.
Explicó que esta se dio entre 2011 y 2014, y que sus interacciones con Epstein terminaron “para siempre” en diciembre de 2014. El primer contacto con Epstein llegó cuando este se ofreció para recaudar dinero para un “proyecto de salud mundial”.
Epstein ya había sido condenado en Florida en un juicio por tráfico sexual de menores antes de que comenzara su relación con Gates. Epstein murió en agosto de 2019 en lo que el forense dictaminó como un suicidio en una celda de Nueva York.
Gates aseguró que Epstein intentó utilizar información sobre las “infidelidades matrimoniales” de Gates para presionarlo. Declaró: “Supe que Epstein había obtenido información confidencial sobre mi vida personal, incluido el hecho de que había sido infiel a mi esposa [la filántropa Melinda French Gates]”. No obstante, aclaró que la presión “no tuvo éxito”.
Bill Gates afirmó: “Nunca he victimizado a nadie. Aunque él pudo haber intentado fomentar una relación personal, yo nunca tuve interés en ello ni correspondí a sus intentos”. Bill Gates no está acusado de ningún delito. A su llegada al Capitolio, Gates dijo a los reporteros que estaba “contento de acudir voluntariamente para testificar”.