Ciudad De México, 19 de junio de 2026.- Los primeros barcos petroleros comenzaron a cruzar el estrecho de Ormuz después de meses de bloqueo derivado de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el levantamiento del bloqueo marítimo que afectaba los puertos iraníes, permitiendo nuevamente la circulación de embarcaciones comerciales.
De acuerdo con medios internacionales, varios petroleros iniciaron el tránsito por el estrecho y al menos dos buques cargados con aproximadamente 3.8 millones de barriles de crudo iraní atravesaron la zona sin ser detenidos. La firma especializada Lloyd’s List Intelligence informó que compañías navieras internacionales volvieron a utilizar la ruta por primera vez en más de 100 días, entre ellas figuran grupos como Grimaldi, Cosco, Knutsen y NYK.
A pesar de la reapertura, el precio internacional del petróleo no se ha normalizado de inmediato. El Brent, referencia para Europa, volvió a cotizar cerca de los 80 dólares por barril, mientras que el WTI estadounidense se acercó a los 76 dólares. Phillip Belcher, director marítimo de Intertanko, explicó que “la reapertura representa un avance importante, pero está lejos de devolver el tráfico a los niveles previos al conflicto”.
Belcher detalló que la ruta central principal del estrecho continúa cerrada debido a la presencia estimada de unas 80 minas que aún deben ser retiradas. Actualmente, los barcos están utilizando rutas alternativas más estrechas, una por aguas iraníes y otra por aguas de Omán, lo que limita la capacidad de tránsito y reduce la velocidad de recuperación.
Expertos del sector consideran que el restablecimiento total podría tomar semanas o incluso varios meses, dependiendo de la velocidad del desminado y de la estabilidad política entre ambas partes. A esto se suma que el memorando firmado entre Estados Unidos e Irán abre apenas un periodo de 60 días de negociaciones para alcanzar un pacto definitivo sobre el programa nuclear iraní.
Adicionalmente, la Unión Europea anunció que mantendrá por ahora sus sanciones contra Irán, medida que limita parcialmente el regreso de la oferta energética al mercado global.