Ciudad De México, 12 de julio de 2026.- Se estima que en México 5 mil 778 personas no tienen acceso a una vivienda, conformando la población en situación de calle. De este total, por cada cien personas, 87 son varones y 13 mujeres.
En la Ciudad de México, las cifras presentan variaciones según la fuente y el año. De acuerdo con el Censo de Población 2020, la capital tenía más de mil 200 personas en esta condición. Sin embargo, cifras del gobierno capitalino destacan que en 2025 la suma ascendió a más de 2 mil 800 personas. Otras ciudades como Tijuana registran 726 casos, mientras que Guadalajara reporta 443.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que este grupo es uno de los más vulnerables en el acceso a derechos básicos, entre ellos la salud. A nivel global, la Organización de Naciones Unidas señala que millones enfrentan precariedad habitacional, de los cuales al menos 300 millones deben dormir en la calle.
El Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat) estima que mundialmente mil 600 millones de personas viven en condiciones de vivienda inadecuadas y constató un alarmante aumento de falta de vivienda en los últimos 10 años. La agencia describió esta problemática como las “manifestaciones más crudas de la pobreza, la discriminación y la desigualdad, que afecta a personas de todas las edades, géneros y procedencias”.
Por su parte, la oficina del relator especial sobre el derecho a vivienda adecuada indicó que la falta de hogar “no garantiza el acceso a espacios seguros, asequibles y adecuados para todos, sino que también viola una serie de otros derechos humanos”. El organismo añadió que estar expuesto a esta situación “perjudica gravemente la salud de los afectados, socavando su derecho al más alto nivel de salud alcanzable”.
Asimismo, la oficina del relator especial alertó que esto deriva en “miles de muertes prematuras y prevenibles”, lo cual representa un “fracaso de los Estados para proteger adecuadamente el derecho a la vida”. Subrayaron que este derecho implica “más que la mera supervivencia, ya que abarca la noción central de que todos tienen derecho a disfrutar de su vida con dignidad”.