Por Redacción
Sao Paulo, 02 de agosto de 2026.- El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil oficializó la candidatura del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre, buscando un histórico cuarto mandato no consecutivo.
La ceremonia de proclamación se celebró en el centro de convenciones Expo Center Norte, en São Paulo, el mayor colegio electoral del país. El evento comenzó puntual a las 10:00 h local y selló la reedición de la alianza con el moderado Geraldo Alckmin como candidato a la Vicepresidencia, ante cientos de militantes, ministros y dirigentes del bloque oficialista.
Edinho Silva, presidente del PT, declaró en una entrevista previa a la ceremonia: “Quiero decir para toda la militancia de los partidos que están aquí: homologamos, oficializamos ahora. Lula, presidente; (Gerardo) Alckmin, vice”. El dirigente añadió que el objetivo es “celebrar esta construcción política que es histórica, la construcción política que va a reelegir al presidente Lula y al vicepresidente Alckmin, manteniendo a nuestro país en ese camino de reconstrucción de políticas públicas”.
A los 80 años, Lula encara su séptima carrera a la Jefatura de Estado tras haber gobernado entre 2003 y 2010, y regresar al poder en 2023. Sobre su capacidad para contender, el mandatario ha reiterado en los últimos meses: “Tengo la misma energía de cuando tenía 30 años”. Lula llega a la carrera electoral defendiendo los avances de su gestión en la caída del desempleo y la reducción de la pobreza.
El contexto para la elección es de desaceleración económica, con un crecimiento del producto interno bruto (PIB) en torno al 2 por ciento para este año electoral, tras el 3.4 por ciento de 2024 y el 2.3 por ciento de 2025. La presión inflacionaria, marcada por cuestiones internas y el aumento de precios de alimentos y combustible por el contexto geopolítico, mantiene la tasa básica de interés fijada en el 14.25 por ciento. Además, existe un déficit nominal en las cuentas públicas cercano al 10 por ciento del PIB y una deuda pública que ha superado la barrera del 80 por ciento.
Los comicios de octubre se perfilan como un nuevo mano a mano entre el progresismo que abandera el actual jefe de Estado y la extrema derecha que encarna el senador Flávio Bolsonaro, de 45 años. Flávio es el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, quien está inhabilitado, condenado a 27 años de cárcel y en prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado.
La oposición busca explotar durante la campaña la lucha contra el crimen organizado que en los últimos años se ha expandido en Brasil y el resto de países de la región. Asimismo, esta semana un juez de la Corte Suprema autorizó la apertura de dos investigaciones por tráfico de influencias contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como ‘Lulinha’, hijo mayor del presidente.