Por Redacción
Ciudad de Mexico, 01 de septiembre de 2026.- La demanda colectiva presentada por miles de familias contra Meta, ByteDance (propietario de TikTok), Snap (empresa matriz de Snapchat) y Alphabet (propietaria de YouTube) continúa su curso, a pesar del acuerdo alcanzado la semana pasada entre Meta y 52 fiscales generales de Estados Unidos. Mientras dicho convenio retira la demanda estatal que acusaba a la empresa de diseñar productos adictivos para niños, los representantes legales de los particulares enfatizan que las reclamaciones por daños a la salud mental de los jóvenes siguen vigentes.
Joseph VanZandt, del bufete Beasley Allen y coordinador de la demanda colectiva junto a Mariana Aroditis, Rachel Lanier y Rahul Ravipudi, declaró que el acuerdo entre Meta y los fiscales generales “resuelve las reclamaciones de los gobiernos estatales, pero no resuelve, libera o compensa ni una sola de las miles de reclamaciones individuales presentadas por las familias incluidas en sus procedimientos”. VanZandt añadió que el pacto tampoco resuelve las demandas de distritos escolares, gobiernos municipales u otras entidades públicas.
Bajo este contexto, Meta acordó pagar casi 18 mil millones de dólares en los próximos años e implementar cambios significativos en sus plataformas. Entre las medidas destacadas se incluyen un límite diario de dos horas de uso de redes sociales para menores, la prohibición de notificaciones durante el horario escolar y un modo nocturno que impide el acceso a Instagram o Facebook por la noche. Además, se ocultarán los contadores de ‘me gusta’ a los menores y se fortalecerán los sistemas de verificación de edad.
Los padres de niños perjudicados por estas plataformas comenzaron a unir fuerzas en 2022 bajo la guía del equipo legal actual, agrupando ahora a miles de reclamantes. Entre los demandantes se encuentra Kaley G. M., una mujer de 20 años que recibió 6 millones de dólares en daños después de que un jurado determinara en marzo que Meta y YouTube eran responsables de su adicción a las plataformas cuando era menor de edad.
El fallo a favor de Kaley G. M. fue considerado histórico, al marcar la primera vez que un tribunal de Estados Unidos concluyó formalmente que las plataformas de redes sociales pueden causar adicción. Según los hechos del caso, Kaley comenzó a ver videos en YouTube a los seis años, usó Instagram a los nueve tras recibir su primer teléfono inteligente y se unió a TikTok, entonces conocida como Musical.ly, a los 10 años.