Por Redacción
Ciudad de Mexico, 31 de agosto de 2026.- El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, visitó la plenaria de los diputados de Morena en San Lázaro, donde rechazó que los escándalos por huachicol fiscal o del caso Rocha Moya afecten las negociaciones comerciales con Estados Unidos.
Ebrard, quien es el funcionario clave con el vecino país en las negociaciones, principalmente en el T-MEC, enfrentó un escenario complejo después de que Donald Trump echó para atrás los plazos extendidos propuestos y la renovación automática; ahora el tratado se revisará cada año.
La visita del titular de Economía ocurrió en medio de una severa crisis que ha sufrido el gobierno de Claudia Sheinbaum, generada por Estados Unidos debido al huachicol fiscal que apuntan como cabeza principal al hijo del expresidente López Obrador, Andy López Beltrán.
A esta situación se suma el caso de los diez narco-políticos que reclama EU con fines de extradición, encabezado por el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza. Ebrard llegó puntual a la cita y fue recibido por el líder de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quien lo guió a la sesión plenaria donde esperaban los diputados guindas.
En otro frente político, en el Senado, Ignacio Mier acompañó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para hablar del caso del senador Inzunza; Mier señaló que la bancada no verá afectada su salida porque todavía tienen la mayoría calificada de 86 senadores.
No obstante, al convertirse en independiente, Inzunza deja a Morena con 66 senadores, sumando 86 junto con sus aliados del Partido Verde de Manuel Velasco (14) y del PT de Alberto Anaya (6). Existe el riesgo de perder esa mayoría necesaria de 86 votos, dado que el senador del Partido Verde, Luis Armando Melgar, ya no apoya automáticamente a la coalición y su voto ya no está asegurado.
Mientras tanto, Dante Delgado, líder y propietario de Movimiento Ciudadano, prácticamente competirá solo en las elecciones de 2027 y rechazará construir una alianza opositora como ha llamado insistentemente el líder del PRI, Alejandro Moreno “Alito”. Los panistas de Jorge Romero ya cedieron terreno y apostarán en los estados por una alianza con el PRI para asegurar triunfos en Nuevo León, Querétaro, Chihuahua, Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Sinaloa y probablemente Zacatecas.
Por su parte, la apuesta de Delgado es crecer los intereses de su partido naranja ganando solos Campeche y Sonora, además de intentar convencer a Grecia Quiroz para que encabece la candidatura por Michoacán, aunque esto implicaría perder Nuevo León, territorio del gobernador Samuel García.