Por Redacción
Ciudad de Mexico, 02 de septiembre de 2026.- Ayer, antes de su segundo informe, los aspirantes morenistas recibieron una instrucción de la cúpula del partido gubernamental: “nada de asambleas informativas, nada de actos públicos, nada de conferencias de prensa, nada de promociones en medios informativos, nada de nada por ahora”.
Oficialmente la orden les llegó desde la dirigencia, aunque nadie pudo acreditarla directamente a la presidenta Ariadna Montiel. Los datos apuntarían a Citlalli Hernández, quien funge como correa de transmisión del poder tras ser enviada de la Secretaría de Mujeres a la Comisión Nacional de Elecciones morenista, como la encargada de transmitir el mensaje de “cero apariciones públicas”.
Por orden superior, los precandidatos deben cancelar su agenda para cuanto signifique promoción rumbo a la designación de coordinadores de la supuesta defensa de la transformación, etapa previa para ser candidatos a las 17 gubernaturas en juego para el año próximo. La directriz establece que la suspensión de actividades es válida “hasta nueva orden”.
La decisión es integral y marca un contraste con el pasado, cuando hubo movilizaciones impulsadas por López Obrador incluso para definir la candidatura presidencial a través de las llamadas corcholatas. En aquel proceso, figuras como Marcelo Ebrard, Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Manuel Velasco y Gerardo Fernández Noroña participaron en lo que derivó en la candidatura de Claudia Sheinbaum.
Con base en la decisión anunciada ayer, se prevé que los sondeos sean privados y se procesen entre Palacio Nacional y Morena, para anunciarse semanas o meses adelante. Podrían aparecer nombres no mencionados previamente, coordinadores no inscritos y, al final, abanderados morenistas a gobernadores definidos al gusto presidencial y no de la militancia ni de especulaciones mediáticas.
Mientras tanto, el Partido Acción Nacional ha tomado decisiones autónomas en algunos estados. En Nuevo León, el blanquiazul asumió como candidato propio al priista Adrián de la Garza. Le ha seguido el PAN de Sinaloa, que se declaró abiertamente a favor de respaldar al también priista Mario Zamora por considerarlo el personaje más competitivo.