Ciudad De México, 22 de junio de 2026.- Un estudio sobre la procedencia laboral de los impartidores de justicia que triunfaron en la elección judicial señala que el 58.5% ya trabajaba en el Poder Judicial de la Federación (PJF). Celia Maya García, presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), aseguró que la elección judicial “democratizó la designación de jueces y magistrados”.
El análisis estadístico, realizado por el TDJ y el Órgano de Administración Judicial (OAJ), indica que 505 ganadores ya tenían algún puesto en el PJF antes de su postulación. Dentro de este grupo, el cargo previo más frecuente fue secretario de acuerdos, con 343 casos. Según el documento, “el cargo más frecuente fue secretario de acuerdos, con 343 casos; este cargo representa 40 por ciento del total de titulares electos y 67.9 por ciento de quienes se desempeñaban previamente en algún cargo dentro del PJF”.
Además de los secretarios, el estudio detalla que “después se encuentran quienes ya eran jueces, con 79 registros, y magistrados, con 30”. Entre los otros cargos previos en el PJF identificados se incluyen oficiales y defensores de oficio. A pesar de la predominancia de funcionarios federales, el documento señala que “aunque la experiencia jurisdiccional federal es predominante, también existe participación de perfiles provenientes del Poder Judicial local, la litigación y distintos ámbitos del servicio público”.
En cuanto a la trayectoria general, la investigación apunta que casi tres de cada cuatro personas electas provienen del Poder Judicial federal o local. El estudio del TDJ y OAJ evidencia que “la experiencia constituye la principal característica de las personas titulares electas. En particular, casi tres de cada cuatro personas provienen del Poder Judicial federal o local, lo que sugiere una amplia experiencia previa en actividades vinculadas con la impartición de justicia”.
Respecto al perfil académico, la mayor parte de los juzgadores electos tiene estudios de maestría. De un total de registros analizados, 493 (57.5%) cuentan con ese grado, mientras que 211 (24.6%) tienen licenciatura y 153 (17.9%) poseen doctorado. Los resultados reflejan un perfil académico altamente especializado, pues “en conjunto, más de siete de cada 10 personas titulares electas cuentan con formación de posgrado, lo que da cuenta de una sólida preparación profesional”.
Entre los ganadores que no provenían directamente de la carrera judicial federal, se identificaron litigantes independientes, académicos, funcionarios en distintas áreas de la administración pública y ex abogados de empresas privadas.