Por Redacción
Chihuahua Y Nuevo León, Mexico, 16 de marzo de 2026.- La Comisión Nacional Forestal (Conafor) alertó este lunes que la temporada de incendios forestales de 2026 en México enfrentará un panorama complicado, debido a los efectos combinados del cambio climático y el fenómeno de La Niña, que generarán condiciones más secas y calurosas, especialmente en estados del norte como Coahuila, Chihuahua y Nuevo León. César Robles, gerente de manejo del fuego de la dependencia, señaló que se prevé menor lluvia, un invierno más caluroso y menos húmedo, lo que incrementa el riesgo.
Robles explicó que el fenómeno de La Niña, que afecta los patrones climáticos, promueve una mayor disponibilidad de combustible forestal seco, como hojarasca, ramas, arbustos y pastos, lo que facilita la propagación de las llamas. La temporada más activa históricamente abarca los meses de marzo, abril y mayo, con un descenso esperado en junio con la llegada de las lluvias, mientras que en Baja California el periodo crítico suele darse entre septiembre y noviembre.
El funcionario recordó que, en promedio, México registra anualmente alrededor de 7 mil 500 incendios forestales. Para hacer frente a esta temporada, la Conafor cuenta con una fuerza base de aproximadamente 1,700 brigadistas, a los que se suman cerca de 2,680 más mediante convenios con gobiernos estatales y otras instituciones, aunque no se especificaron detalles sobre recursos adicionales asignados para este año.
Las causas humanas continúan siendo el principal detonante de los siniestros. Aunque no se proporcionó una cifra exacta para el pronóstico 2026, Robles mencionó que en la temporada anterior casi el 70% de los incendios fueron provocados por actividades como quemas agrícolas no controladas, fogatas mal apagadas y colillas de cigarro, entre otras negligencias.
La advertencia de la Conafor se produce en un contexto de creciente preocupación por los impactos del cambio climático en los ecosistemas mexicanos, donde los incendios forestales no solo devastan la biodiversidad, sino que también representan un riesgo para comunidades y contribuyen a la emisión de gases de efecto invernadero, exacerbando el ciclo de calentamiento global.