Por Redacción
Ciudad de Mexico, 19 de marzo de 2026.- Una serie de ataques violentos contra transportistas en Acapulco, Guerrero, y un enfrentamiento armado en Huajicori, Nayarit, dejaron al menos cinco muertos, varios heridos y veinte personas detenidas. Los hechos, ocurridos en días recientes, evidencian la persistente inseguridad en ambas regiones y han generado protestas y operativos de seguridad.
En Acapulco, durante la madrugada del 17 de marzo, sujetos armados atacaron a transportistas en las colonias Balcones de Costa Azul y Vista Hermosa. Según reportes de medios locales citados por el portal López-Dóriga, un taxi fue incendiado y su conductor asesinado junto a su esposa y su suegra; su hijo resultó herido. En otro ataque, un conductor de una Urvan fue muerto y siete pasajeros sufrieron quemaduras. Estos ataques se dieron en un contexto de protestas de transportistas que bloquearon la Costera Miguel Alemán exigiendo mayor seguridad, luego del asesinato de una familia del gremio.
Por otro lado, en el municipio de Huajicori, Nayarit, fuerzas federales y estatales realizaron un operativo que derivó en un enfrentamiento poco antes de las 8:00 horas. De acuerdo con un comunicado oficial del gobierno de Nayarit, el operativo resultó en la detención de veinte personas, una de ellas lesionada. Durante el procedimiento se aseguraron doce armas largas, más de 3,500 cartuchos, setenta y cinco cargadores y ocho explosivos. Testigos en la zona reportaron detonaciones constantes y una fuerte presencia de elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la policía estatal.
Las autoridades no han especificado la identidad o motivación de los atacantes en Acapulco, ni han establecido un vínculo entre los eventos de Guerrero y Nayarit. Tampoco se ha informado sobre la condición médica actual de los heridos en Acapulco o la identidad del grupo armado involucrado en Huajicori. El operativo en Nayarit se enmarca dentro de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública del gobierno federal.
Estos episodios de violencia ocurren en estados con historiales de conflictos relacionados con grupos delictivos, y ponen de relieve los desafíos de seguridad que enfrentan tanto la población civil como los operativos gubernamentales en diversas regiones del país.