Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que la empresa Xcaret debe dejar de utilizar elementos de la cultura Maya en toda su publicidad mientras se resuelve el fondo del caso. La decisión, aprobada por siete votos a favor y dos en contra, revierte una suspensión definitiva que había permitido a la compañía continuar con el uso de dicha simbología, estableciendo que la protección del patrimonio ancestral tiene mayor peso que el interés comercial.
El conflicto jurídico se originó cuando el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) ordenó medidas cautelares para retirar contenidos publicitarios que utilizaban elementos del patrimonio cultural Maya, tras una denuncia presentada por cuatro personas que se ostentaron como integrantes de la comunidad. Aunque un juzgado de distrito concedió inicialmente una suspensión a favor de Xcaret argumentando que la empresa contaba con autorización del Gran Consejo Maya, el Pleno de la SCJN consideró que dicho contrato no es suficiente para justificar la medida cautelar.
La ministra María Estela Ríos González, autora del proyecto aprobado, señaló durante la sesión que, si bien es positivo que las empresas realicen inversiones que beneficien a las comunidades, esto no las faculta para disponer indebidamente del patrimonio cultural de los pueblos indígenas ni del patrimonio de la nación. La mayoría del tribunal sostuvo que la tutela de estos bienes es de orden público e interés social, por lo que debe prevalecer sobre los intereses económicos privados.
En sentido contrario, la ministra Yasmín Esquivel votó en contra del proyecto y manifestó su preocupación por la decisión, al estimar que con ello se desconoce la voluntad del Gran Consejo Maya. Esta organización, reconocida en leyes de protección indígena desde 1998, firmó un acuerdo comercial con la empresa turística del cual se benefician las comunidades. Esquivel destacó que en la Suprema Corte se recibió un escrito con 209 firmas de comisariados ejidales, alcaldes, delegados, subdelegados y jueces tradicionales apoyando dicho convenio.
La disputa pone de manifiesto la complejidad sobre quién representa legítimamente al pueblo Maya en este asunto: por un lado, el Indautor representa a los integrantes que denunciaron el uso indebido; por otro, el Gran Consejo Maya defiende la validez del acuerdo comercial. Con esta resolución, Xcaret deberá ajustar sus materiales promocionales y retirar la simbología en disputa hasta que se emita una sentencia definitiva sobre el litigio principal.