Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- A 32 años del asesinato del candidato presidencial del PRI Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994 en Tijuana, su hijo Luis Donaldo Colosio Riojas, ahora senador, ha solicitado a la presidenta Claudia Sheinbaum un indulto para Mario Aburto, el único condenado por el magnicidio, con el objetivo de cerrar definitivamente el caso y permitir la reconciliación nacional.
La solicitud se enmarca en un debate público persistente sobre las circunstancias del crimen y la autoría intelectual, con múltiples teorías en circulación que cuestionan la versión oficial de que Aburto actuó solo. El senador ha planteado que un indulto presidencial permitiría dar carpetazo final al asunto y facilitar que tanto su familia como México sanen las heridas del pasado.
Mario Aburto permanece en prisión aunque su condena ya fue cumplida, según información disponible. La pena original fue de 42 años en 1994, posteriormente aumentada a 48 y reducida a 45 años tras diversos amparos. En octubre de 2023, un Tribunal Colegiado concedió un amparo que invalidó la sentencia, determinando que debía ser juzgado conforme al Código Penal de Baja California vigente al momento de los hechos, no por el Federal.
Existen contradicciones documentales sobre los hechos del atentado. Mientras algunas fuentes afirman que hubo dos balazos durante el ataque en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, testimonios de columnistas presentes en el mitin electoral sostienen que solamente se escuchó una detonación. Esta discrepancia alimenta las teorías que apuntan a un complot o más responsables más allá del sentenciado.
La Fiscalía General de la República ha mantenido en años previos la hipótesis de un segundo tirador vinculado al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), señalando posibles encubrimientos por parte de altos mandos del organismo de inteligencia. Sin embargo, no se menciona la posición o respuesta oficial actual de la presidenta Claudia Sheinbaum a la solicitud de indulto presentada por Colosio Riojas.
El aniversario del magnicidio revive cada año cuestionamientos sobre la justicia mexicana y la impunidad en crímenes políticos. La solicitud de indulto representa un intento de reconciliación a través del perdón, aunque persiste la incertidumbre sobre si las autoridades federales aceptarán cerrar definitivamente uno de los casos más emblemáticos de la historia política contemporánea de México.