Tenancingo, 18 de junio de 2026.- La Fiscalía del Estado de México acusa a la alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles Pacheco, de simular su propio secuestro para encubrir un presunto desfalco de 40 millones de pesos del erario municipal. La autoridad ha solicitado una audiencia para imputar formalmente a la edil.
Según la investigación fiscal, el supuesto secuestro ocurrió el 31 de mayo de 2026 en el aparcamiento del domicilio de la alcaldesa. Sin embargo, la Fiscalía asegura que no observó actos de violencia contra Nápoles Pacheco en el análisis de las imágenes y que fue ella quien indicó la ruta a los supuestos secuestradores para evitar cámaras.
En relación con estos hechos, la Fiscalía ha detenido a tres personas en Oaxaca vinculadas al caso: Karla Valeria, Víctor Manuel y Christian. Asimismo, se han pedido órdenes de arresto contra el esposo de la alcaldesa, José Roberto, y su cuñado, Oscar. Según la versión de la autoridad, el cuñado contactó a Christian para participar en el plan a cambio de 500,000 pesos, y este último involucró a los otros dos detenidos.
Uno de los participantes declaró que el objetivo era justificar el presunto desfalco de recursos públicos. La Fiscalía identificó que el coche utilizado por los supuestos secuestradores era habitually usado por Karla Valeria y que el teléfono empleado durante el hecho fue localizado primero en una colonia céntrica de la Ciudad de México y luego en Oaxaca. Ya se iniciaron acciones penales contra los tres detenidos por el delito de ‘simulación de secuestro’.
Nancy Nápoles Pacheco, quien denunció el secuestro ante la Fiscalía Especializada al Combate al Secuestro el 1 de junio de 2026, rechaza los señalamientos de autosecuestro y desfalco. La alcaldesa asegura que sí fue privada de la libertad el 31 de mayo y afirma que los señalamientos en su contra tienen un propósito político para desacreditarla como servidora pública.
Respecto a las finanzas, Nápoles Pacheco niega el desfalco de 40 millones de pesos y afirma que “el municipio está financieramente sano”. Además, acusa a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) de manipular pruebas y narrativas, señalando que la autoridad encontró un “testigo con criterio de oportunidad que a cambio de una reducción de sentencia dirá lo que otros quieren que diga”.
En un comunicado, la alcaldesa exigió que “las autoridades competentes procedan en su investigación hasta sus últimas consecuencias para dar con los autores y coautores de este delito en contra de mi persona, sin pretender crear chivos expiatorios ni crear falsos culpables”. Reiteró su disposición de colaborar para el esclarecimiento de los hechos.