Beirut, 27 de mayo de 2026.- Un alto al fuego de 10 días comenzó el viernes en Líbano, lo que podría pausar los combates entre Israel y la milicia de Hezbollah, aunque el precio del Brent retomó la zona de los 100 dólares por barril debido a nuevas fricciones entre Estados Unidos e Irán que afectan el tránsito en el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el acuerdo como un alto al fuego entre Israel y Líbano; sin embargo, Israel no ha estado combatiendo con el ejército libanés, sino con Hezbollah, que no formaba parte formal del acuerdo. A pesar de ello, ráfagas de disparos resonaron por todo Beirut poco después de la medianoche del jueves mientras residentes celebraban el inicio de la tregua, y familias desplazadas comenzaron a trasladarse hacia el sur del país y los suburbios del sur de la capital.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que aceptó el alto al fuego “para impulsar” los esfuerzos de paz con Líbano, pero afirmó que las tropas israelíes no se retirarían de la zona fronteriza donde han librado feroces batallas para crear una “zona de seguridad”. “Ahí es donde estamos, y no nos vamos”, declaró Netanyahu, quien precisó que dicha zona se extenderá 10 kilómetros dentro de territorio libanés. Por su parte, Hezbollah señaló que la “ocupación israelí en nuestra tierra otorga a Líbano y a su pueblo el derecho a resistirla”, añadiendo que este asunto se determinará según cómo se desarrollen los acontecimientos.
Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo el acuerdo Israel se reserva el derecho de defenderse “en cualquier momento, contra ataques planificados, inminentes o en curso”, aunque por lo demás “no llevará a cabo ninguna operación militar ofensiva contra objetivos libaneses”. Cabe señalar que Hezbollah siguió disparando cohetes contra el norte de Israel hasta el inicio del alto al fuego, y que los bombardeos israelíes en territorio libanés han dejado más de 2 mil 200 muertos, de acuerdo con autoridades locales.
En paralelo, Irán afirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá “totalmente abierto” hasta el próximo miércoles, fecha en que concluye el alto el fuego. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, informó en X: “En consonancia con el alto el fuego en el Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego”. Araqchí precisó que la navegación seguirá una ruta coordinada por la Organización Portuaria y Marítima de Irán, entrando desde el mar de Omán hacia la isla de Larak y el golfo Pérsico, con salida por el trayecto inverso.
No obstante, existen contradicciones en el terreno: mientras Teherán declaró la vía abierta como parte de un entendimiento con Washington que incluye la reapertura de esta ruta por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, en la práctica el tránsito de buques disminuyó tras el inicio de la tregua. Estados Unidos impuso un bloqueo a embarcaciones con destino o procedencia de puertos iraníes luego de que ambas naciones no lograran un acuerdo en negociaciones sostenidas el pasado sábado en Islamabad. La Administración de Información Energética de EE. UU. estima que en 2024 circularon por esa vía alrededor de 20 millones de barriles diarios, y Washington ha contabilizado 108 embarcaciones interceptadas tras semanas de cierre perimetral, aunque Bloomberg informó que dos grandes petroleros no iraníes lograron cruzar el estrecho en las últimas 24 horas.
La situación ha encendido alertas económicas. El crudo Brent tuvo un repunte diario cercano al 3.6% este martes, rondando nuevamente la barrera de los 100 dólares, mientras que el West Texas Intermediate se movió cerca de los 93 dólares por barril. El petróleo más caro pone bajo presión a combustibles, transporte, fletes y expectativas de inflación. Además, la presión llegó al gas natural europeo, cuyo contrato TTF en Países Bajos se movió alrededor de los 46 a 47 euros por megavatio hora. Trump señaló que ve posible no extender el alto al fuego más allá del miércoles, aunque consideró que Washington y Teherán podrían alcanzar un acuerdo de paz en el corto plazo que incluiría la reapertura definitiva del estrecho.