Por Redacción
Cancún, 20 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que durante este año se hará obligatorio el pago de gasolinas y casetas de peaje mediante métodos digitales, con el objetivo de disminuir el uso de efectivo y agilizar las transacciones en todo el país. El anuncio se realizó en el marco de la 89 Convención Bancaria, donde la mandataria detalló que se busca implementar esquemas de trabajo con la banca para lograr esta transición.
“Nuestro objetivo es que este año, a través de los esquemas que trabajemos con la banca, hagamos obligatorio el pago de las gasolinas y de las casetas a través de manera digital”, declaró Sheinbaum Pardo. La presidenta enfatizó la intención de modernizar los procesos: “Queremos que el pago sea directamente con el teléfono, para tener una agilidad en las casetas del país, disminuir efectivo, y también en las gasolineras”.
La medida busca potenciar el uso de plataformas de pagos digitales como CoDi y DiMo, desarrolladas por el Banco de México (Banxico). Según el contexto proporcionado durante el evento, se menciona que estos pagos digitales no tendrían comisiones, a diferencia de las transacciones actuales con tarjetas en las gasolineras. Para facilitar la adopción, Emilio Romano Mussali, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), indicó que los bancos proponen eliminar de manera temporal la tasa de intercambio para pagos con tarjetas en dichos establecimientos.
El impulso a la digitalización ocurre en un entorno donde el efectivo sigue predominando. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 señala que el 85.2% de la población utiliza efectivo en compras menores a 500 pesos, mientras que el 73.5% lo emplea en adquisiciones de mayor monto. Ante este escenario, las autoridades y el sector financiero se han planteado aumentar el financiamiento bancario del 38% al 48% del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2030.
La investigación no especifica la fecha exacta de entrada en vigor de la obligatoriedad, ni detalla los mecanismos técnicos para su implementación, posibles excepciones para personas sin acceso a medios digitales o las sanciones aplicables en caso de incumplimiento. La iniciativa representa un paso significativo en la estrategia del gobierno federal y del Banco de México para avanzar en la digitalización económica de la nación.