Thousand Oaks, 13 de abril de 2026.- La cantante Britney Spears ingresó voluntariamente a un centro de rehabilitación el domingo, cinco semanas después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias.
El arresto se produjo el 4 de marzo, cuando agentes del condado de Ventura, en el sur de California, la detuvieron. Spears estaba sola y cerca de su casa en el vecindario de Thousand Oaks, a unos 65 kilómetros de Los Ángeles, cuando quedó detenida.
La policía de carreteras trasladó a la cantante a un hospital para determinar el nivel de alcohol en la sangre. La artista de 44 años quedó en libertad un día posterior a su detención.
La artista se vio presionada por personas cercanas a ella para que ingresara a un centro de rehabilitación por presunto abuso de sustancias y alcohol. Lo que más consume Spears es el alcohol y la droga de Adderall.
Spears deberá comparecer ante un juez el próximo 4 de mayo por esta detención. Una fuente de TMZ señaló que, “estratégicamente, esto le beneficiará ante el juez, demostrando que se lo toma en serio”.
Un representante de la artista declaró que “Britney tomará las medidas necesarias y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia el cambio que necesita desde hace mucho tiempo. Ojalá pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita durante este difícil momento”.
El representante añadió que “Sus hijos pasarán tiempo con ella. Sus seres queridos elaborarán un plan necesario para garantizar su bienestar y éxito”. Por otro lado, la cuenta de Instagram de Britney Spears quedó desactivada.