Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular el llamado ‘Plan B’ de reforma electoral. El dictamen fue avalado en lo general por 377 votos a favor, 102 en contra y sin abstenciones; mientras que en lo particular se ratificó con 343 votos a favor, 124 en contra y una abstención. El proyecto ha sido turnado a las legislaturas estatales y de la Ciudad de México, donde se requiere que al menos 17 congresos locales lo aprueben para que sea declarado constitucional.
La reforma modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución. Entre los cambios establecidos, se determina que cada municipio será gobernado por un ayuntamiento integrado por una presidencia municipal, una sindicatura y hasta 15 regidurías. Asimismo, se fija que los congresos locales no podrán exceder el 0.70% del presupuesto estatal y se establece que consejeros y magistrados no podrán percibir remuneraciones por encima del límite constitucional ni contratar seguros o prestaciones adicionales con recursos públicos.
El proyecto incluye un régimen transitorio que prevé la armonización legislativa a más tardar el 30 de mayo de 2026. También se contempla una reducción progresiva del 15 por ciento al presupuesto del Senado en los próximos cuatro años, sin afectar derechos laborales, y se obliga a autoridades electorales a ajustar sus normas bajo criterios de austeridad para que ningún funcionario gane más que la Presidenta de la República.
El debate duró más de 13 horas y estuvo marcado por incidentes. La diputada morenista Paola Tenorio sostuvo un bote de chapopote recolectado en Barra de Chachalacas, Veracruz, y lo aventó en el pleno de San Lázaro. La presidenta de la mesa directiva, Kenia López Rabadán, solicitó respeto al pleno y al pueblo de México por la acción. Posteriormente, el diputado de Movimiento Ciudadano, Sergio Gil, recogió el bote y exhibió el chapopote que quedó en el recinto.
Las descalificaciones fueron intensas entre las bancadas. Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, señaló: “Morena y Movimiento Ciudadano pactan en lo oscurito, las familias mexicanas pierden contrapesos que defiendan su dinero, ¡No es disciplina financiera, es autoritarismo disfrazado!”. Por su parte, el diputado del PRI, Cardo Eduardo Gutiérrez Mancilla, calificó a Movimiento Ciudadano como “un tiradero de desechos tóxicos” y describió a su dirigente, Jorge Álvarez Máynez, como un cobarde, refiriéndose a un incidente en un mitin en San Pedro Garza García.
En defensa de la iniciativa, el legislador Leonel Godoy afirmó: “lo que votamos el día de hoy es el no a los privilegios, a los gastos onerosos de los congresos locales, los cabildos y ayuntamientos en los municipios”. Añadió: “No va a haber ningún plan que les guste. Ni el plan A, ni el B, ni el C, ni el Z, ningún plan les va a gustar, porque no les embona nada”. En contraste, Germán Martínez Cázares acusó al oficialismo de incluir “narcopolíticos”, mientras que Ana María Balderas advirtió que la reforma “pone en riesgo la imparcialidad, la legalidad y la certeza de nuestras elecciones”.
Cabe recordar que el Senado aprobó el dictamen el pasado 26 de marzo, cuando eliminó los cambios planteados a la consulta de revocación de mandato. Según lo establecido, dicha consulta se realizaría en 2028 y no en 2027 como pretendía el oficialismo. Morena, el Verde y el PT encontraron en Movimiento Ciudadano un aliado para sacar adelante la reforma, mientras que las bancadas del PRI y del PAN endurecieron el discurso acusando al oficialismo de ejercer la narcopolítica.