Imagen del Williams de Carlos Sainz Jr en Yeda, Arabia Suadí. EFE/EPA/ALI HAIDER/Archivo
Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La Federación Internacional del Automóvil (FIA) y Liberty Media, promotor del Mundial de Fórmula 1, cancelaron este lunes los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita programados para el 12 y 19 de abril de 2026, respectivamente, debido al conflicto bélico en Oriente Medio desatado tras la muerte del líder supremo iraní Ali Jamenei el pasado 28 de febrero. La decisión, calificada como “difícil pero necesaria” por las autoridades del deporte motor, reduce el calendario inicial de 24 a 22 carreras y afecta también las competencias de Fórmula 2, Fórmula 3 y F1 Academy que se realizarían en las mismas fechas.
Stefano Domenicali, presidente y CEO de Fórmula 1, explicó mediante un comunicado que “si bien fue una decisión difícil, lamentablemente es la correcta en este momento, dada la situación actual en Oriente Medio”. El directivo italiano enfatizó que la seguridad de participantes, equipos y aficionados es la prioridad máxima ante el escalation de tensiones regionales que incluye contraofensivas iraníes contra objetivos estadounidenses en la zona.
Mohammed Bin Sulayem, presidente de la FIA, agregó que “Baréin y Arabia Saudita son increíblemente importantes para el ecosistema de nuestra temporada de carreras, y esperamos regresar a ambos países tan pronto como las circunstancias lo permitan”. Ambas sedes son clave en el calendario por su infraestructura de primer nivel y su ubicación estratégica para iniciar la temporada en condiciones climáticas favorables.
La cancelación contrasta con el approach de otras categorías como MotoGP, que según el contexto adicional proporcionado, trabaja en recolocar su Gran Premio de Qatar para finales de año en lugar de cancelarlo definitivamente. Esto refleja la complejidad logística y de seguridad que enfrentan los eventos deportivos internacionales en regiones en conflicto.
El impacto económico de la cancelación aún no ha sido cuantificado oficialmente, pero implica pérdidas significativas en derechos televisivos, patrocinios y turismo para los países anfitriones. Tampoco se han revelado detalles sobre posibles penalizaciones contractuales o las “varias alternativas” que se consideraron antes de optar por la cancelación total.
Esta medida se enmarca en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica que obliga a replantear el calendario de deportes globales, priorizando la seguridad sobre consideraciones comerciales o deportivas. La FIA y Liberty Media monitorean la evolución del conflicto para evaluar posibles reprogramaciones una vez que las condiciones lo permitan.