Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) levantaron su plantón en el Zócalo capitalino este viernes, poniendo fin a un paro nacional de 72 horas que mantuvo cerradas escuelas y bloqueadas vías en varios estados. La movilización, que incluyó la toma de Paseo de la Reforma, concluyó entre las 16:00 y 17:00 horas, aunque los manifestantes advirtieron que retomarán las acciones durante la celebración del Mundial de Fútbol si sus demandas no son atendidas por el gobierno federal.
De acuerdo con reportes de medios locales, más de 60 mil docentes participaron en las movilizaciones, con una presencia significativa en Chiapas, donde liberaron las casetas de peaje de Corzo y Ocozocoautla entre las 9:00 y 13:00 horas. Isael González Vázquez, líder de la Sección 7 del SNTE en Chiapas, declaró que después de este paro podría seguir una huelga nacional, enfatizando la determinación del magisterio para mantener la presión sobre las autoridades.
Simultáneamente, en Baja California, se registraron bloqueos en la carretera Transpeninsular a la altura de San Quintín y Camalú desde las 06:40 horas. En estas acciones convergieron maestros de la CNTE y jornaleros agrícolas, quienes inicialmente sumaron entre 60 y 70 personas, cifra que aumentó a más de 100 participantes. Marco Antonio Pacheco Peña, coordinador estatal de la CNTE en San Quintín, y Damián Martínez Cruz, manifestante en Camalú, explicaron que las protestas responden a la falta de soluciones concretas a sus reclamos históricos.
Las exigencias centrales de la coordinación incluyen la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la Reforma Educativa, el fin del sistema de afores para regresar a pensiones solidarias, un incremento salarial del 100 por ciento y garantías de seguridad para los docentes. A pesar de la intensidad de las protestas, las fuentes consultadas no especifican el resultado de posibles reuniones entre la CNTE y funcionarios gubernamentales durante estos tres días de movilización.
La amenaza de escalar las protestas durante el próximo Mundial de Fútbol fue reiterada por diversos voceros del movimiento como una medida de último recurso. Los manifestantes dejaron claro que la tranquilidad en las calles es condicional a la apertura de mesas de diálogo que deriven en acuerdos vinculantes sobre sus condiciones laborales y el marco jurídico que regula sus derechos sociales.
Con el levantamiento del campamento en el corazón de la Ciudad de México, se espera que la circulación en el centro histórico y en las carreteras afectadas en el sur y noroeste del país se normalice en las próximas horas. Sin embargo, la tensión permanece latente ante la posibilidad de nuevas convocatorias si la respuesta oficial se considera insuficiente por la base magisterial.