Por Redacción
Cobián), 15 de marzo de 2026.- Los partidos Morena, PT y PVEM anunciaron en la madrugada del sábado un acuerdo preliminar para la presentación del ‘Plan B’ de reforma electoral, tras una maratónica negociación de casi 12 horas en la Secretaría de Gobernación, ubicada en el Palacio de Cobián. El coordinador de senadores de Morena, Ignacio Mier Velazco, declaró que el pacto “ya está concluido” y perfilado, aunque desde la bancada diputacional de su mismo partido, Ricardo Monreal Ávila advirtió que “todavía no hay acuerdo” formal con los aliados, revelando fisuras al interior de la coalición oficialista.
La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum después del rechazo a su primera propuesta de reforma electoral, se enfoca en la “austeridad republicana” y promete generar un ahorro estimado de 4,000 millones de pesos. Estos recursos, según el comunicado conjunto de los senadores de la coalición, serían redirigidos hacia los estados, municipios y programas sociales, marcando un cambio significativo en la distribución del presupuesto político.
Las negociaciones, encabezadas por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, incluyeron a los coordinadores parlamentarios de los tres partidos. Manuel Velasco Coello, del PVEM, también formó parte de las discusiones que definieron los lineamientos generales del plan, el cual incluye el establecimiento de “topes máximos” a los presupuestos de los congresos locales y ayuntamientos, aunque los detalles específicos de estos límites aún no se han hecho públicos.
Pese al anuncio triunfalista de Mier Velazco, la postura contradictoria de Monreal Ávila pone en duda la solidez del acuerdo. El coordinador de diputados morenistas reconoció, no obstante, una “actitud positiva” por parte del PT y el PVEM para llegar a un consenso final, sugiriendo que las negociaciones técnicas y políticas continúan en curso antes de una presentación formal.
El ‘Plan B’ también contempla mecanismos de “consulta popular” y “fortalecimiento de la participación ciudadana”, elementos que buscan ampliar la incidencia de la población en las decisiones públicas. Sin embargo, la información sobre cómo se instrumentarán estos procesos participativos sigue siendo escasa, generando expectativa y escepticismo entre analistas y opositores.
La falta de una confirmación unánime y oficial por parte de las dirigencias nacionales del PT y el PVEM añade otra capa de incertidumbre al proceso. Aunque el PVEM emitió un comunicado respaldando la dirección de las pláticas, la ausencia de una postura definitiva y unificada deja abierta la posibilidad de nuevos ajustes o incluso desacuerdos de última hora.
El contexto político recuerda el fracaso de la primera iniciativa de Sheinbaum, que fue rechazada en la Cámara de Diputados precisamente por la oposición del PT y el PVEM. Esta vez, el gobierno federal y la bancada oficialista buscan evitar otro revés legislativo con una propuesta que enfatiza el ahorro y la descentralización de recursos, temas menos controvertidos que los cambios al Instituto Nacional Electoral (INE) que incluía el plan original.
El siguiente paso crucial será la presentación formal de la iniciativa al Congreso. La presidenta Sheinbaum mencionó de manera preliminar que esto podría ocurrir “el lunes”, posiblemente el 16 de marzo, pero la fecha exacta aún no ha sido confirmada oficialmente, dejando en vilo el calendario legislativo y la estrategia política de la cuarta transformación.