Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció una nueva política de elegibilidad que reserva la admisión en las competiciones olímpicas femeninas exclusivamente a personas de sexo biológico femenino que no sean portadoras del gen SRY. La medida, confirmada este jueves, establece un cambio de rumbo respecto a las directrices de 2021 y definirá la participación en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Kirsty Coventry, presidenta del COI, explicó que la determinación se basa en evidencia científica elaborada por expertos médicos. Según la dirigencia, resulta injusto y, en ciertas disciplinas, inseguro permitir la competencia de varones biológicos en categorías femeninas. Bajo esta normativa, los atletas transgénero XY y aquellos con trastornos del desarrollo sexual sensibles a los andrógenos deberán competir en las categorías masculinas.
La implementación de estos controles recaerá sobre las federaciones internacionales y las instituciones deportivas nacionales, quienes serán responsables de organizar las pruebas mediante muestras de saliva, raspado bucal o sangre. El protocolo indica que dichas verificaciones se realizarán una única vez en la vida del deportista, aunque la investigación no detalla aún los costos, laboratorios autorizados ni los procedimientos de apelación específicos.
La organización enfatizó que la nueva regla no tiene carácter retroactivo. Esto significa que los resultados y medallas obtenidas en ediciones anteriores, incluyendo los Juegos de París, permanecen vigentes y no están sujetos a revisión bajo estos nuevos criterios. La política marca el fin del esquema anterior que permitía a cada federación fijar sus propios lineamientos de inclusión.
Si bien la norma es general, se contemplan excepciones limitadas para condiciones específicas, como el síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos. Con este anuncio, el máximo organismo del deporte mundial busca estandarizar los criterios de competencia bajo un enfoque que prioriza, según su postura, la equidad y la seguridad en el deporte femenino de alto rendimiento.