Por Redacción
El Álamo (Sinaloa), 19 de marzo de 2026.- Elementos de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) ejecutaron un operativo en la sindicatura de El Álamo, ubicado en la zona de El Salado al sur de Culiacán, donde lograron la detención de dos personas, un hombre y una mujer. La acción se llevó a cabo durante la madrugada y la mañana de este miércoles en una región identificada como bastión de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con reportes de medios locales como Quadratín Sinaloa, el despliegue contó con la participación conjunta de marinos y agentes de la SSPC, quienes movilizaron convoyes terrestres y helicópteros hacia el poblado. Las autoridades confirmaron la aprehensión de los dos individuos, aunque hasta el momento no han revelado sus identidades ni precisado si se aseguraron armas o objetos ilícitos durante la intervención.
Existen versiones extraoficiales recogidas por el Semanario ZETA que sugieren que entre los detenidos podría estar Mónica del Rosario Zambada Niebla, presuntamente hija del líder criminal, quien habría sido liberada posteriormente. Sin embargo, esta información no ha sido confirmada por fuentes oficiales ni aparece en los reportes de otras publicaciones que cubren el evento, manteniéndose como un dato no verificado.
La presencia de fuerzas federales en El Salado responde a la estrategia de seguridad enfocada en desarticular las células operativas en territorios controlados históricamente por el grupo de ‘El Mayo’. Aunque algunas fuentes mencionan la participación del Ejército mexicano, los reportes principales atribuyen la ejecución del operativo exclusivamente a la Marina y a la policía federal bajo el mando de la SSPC.
Hasta la tarde de este 19 de marzo, las autoridades federales no han emitido un comunicado oficial detallado sobre los motivos específicos de la incursión o el estatus legal de los detenidos. La operación se suma a las acciones recientes del gobierno federal para mantener la presión sobre las organizaciones criminales en el estado de Sinaloa, sin que se hayan reportado enfrentamientos armados durante el despliegue en El Álamo.