Santa Ana, 04 de junio de 2026.- Jamshid Ghomi, director ejecutivo de una empresa tecnológica con sede en Irán, fue detenido este miércoles tras ser acusado en una denuncia penal federal de violar las sanciones estadounidenses contra ese país. El hombre de 63 años y residente de Newport Coast, California, está acusado de conspiración para violar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Según la acusación, Ghomi adquirió sofisticados equipos de redes, seguridad y cifrado de origen estadounidense para clientes iraníes, incluidos los centros nucleares y militares del régimen. El Departamento de Justicia señaló que el empresario se enriqueció suministrando esta tecnología a la Organización de Energía Atómica de Irán y a otras entidades sancionadas responsables del programa nuclear iraní.
Ghomi, quien posee nacionalidad estadounidense e iraní, es fundador, propietario y director ejecutivo de Faraz Pardaz Rayaneh Co. Ltd. (FPR), una empresa de redes informáticas con sede en Teherán. Entre 2011 y 2023, utilizó cuentas personales de eBay y PayPal, junto con empresas fachada y agentes de transporte en los Emiratos Árabes Unidos, para enviar ilegalmente tecnología controlada a Irán sin las licencias necesarias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros.
La denuncia penal federal detalla que Ghomi sabía que su conducta era ilegal y tomó medidas deliberadas para ocultarla. El documento indica que ordenó a sus cómplices en los Emiratos Árabes Unidos que no incluyeran su nombre en la documentación de envío, que omitieran las facturas de los envíos con destino a Irán y, en al menos dos ocasiones, que ocultaran equipos informáticos de origen estadounidense dentro de envíos más grandes.
Las ventas anuales de FPR superaban los 10 millones de dólares y se destinaban a cientos de empresas y entidades gubernamentales iraníes, muchas sujetas a sanciones. Una parte significativa de ese negocio se dirigía a usuarios finales sensibles como el aparato nuclear y militar del régimen. John A. Eisenberg, fiscal general adjunto para la Seguridad Nacional, declaró: “La División de Seguridad Nacional exigirá responsabilidades a quienes violen nuestras leyes para promover las ambiciones nucleares de Irán”.
Se espera que Ghomi comparezca el jueves 4 de junio ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Santa Ana, California. De ser declarado culpable, enfrentaría una pena máxima de 20 años de cárcel.