Pozo Almonte, 14 de junio de 2026.- La primera orden de detención internacional para Héctor Guerrero Flores, alias ‘El Niño Guerrero’, fundador del Tren de Aragua, fue dictada en septiembre de 2023 por el tribunal de garantía de Pozo Almonte, municipio ubicado en el extremo norte de Chile. La solicitud de dicha orden fue realizada por la Fiscalía Regional de Tarapacá, que en ese entonces era encabezada por el fiscal Raúl Arancibia.
La organización criminal opera en Chile aproximadamente desde 2018 y 2019, extendiéndose actualmente en 14 de las 16 regiones del país. Según antecedentes de la investigación, la mayoría de los miembros ingresaron durante la pandemia a través de pasos no habilitados en la frontera norte, que limita con Perú y Bolivia.
El crecimiento de la presencia del grupo se refleja en las cifras de detenidos: mientras que en 2023 había 40 integrantes del Tren de Aragua presos en Chile, en 2026 son más de 300 los miembros privados de libertad en distintas cárceles. La mayoría de estos reclusos se encuentran en el Recinto Penitenciario Especial de Alta Seguridad (REPAS) en Santiago.
Dentro del REPAS está recluido Carlos González Vacca, alias ‘Estrella’, junto a Hernán Landaeta Garlotti, alias ‘Satanás’, quienes han sido identificados como jefes de la organización criminal enviados a Chile por Guerrero. Por su parte, Carlos Gómez, alias ‘Carlos Bobby’, es identificado por las autoridades como el principal líder del Tren de Aragua en Chile y responsable de la expansión de la banda en el territorio nacional; según la Policía de Investigaciones (PDI), Gómez llegó a tener bajo su mando a más de 120 integrantes.
Entre los antecedentes de la estructura criminal figura Larry Amaury Álvarez Núñez, conocido como ‘Larry Changa’, considerado uno de los lugartenientes de la organización, quien residió en Chile entre 2018 y 2022. El exfiscal Raúl Arancibia señaló que la investigación “se ha centrado en identificar a quienes conforman la cúpula de las células del Tren de Aragua que han operado y están operando en Chile”.
Arancibia detalló que la banda comete “delitos transfronterizos como el tráfico de migrantes para continuar desarrollando actividades criminales en el resto del país, tales como robos, extorsiones, amenazas, secuestros, tráfico de drogas, trata de personas y homicidios, entre otros”. Pese a las capturas, fuentes indican que la organización “se rearticula una y otra vez”.