Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Empujones entre las boxeadoras Karely Ruiz y Marcela Mistral, seguidos de un golpe propinado por el esposo de la primera al actor Alfredo Adame, opacaron la ceremonia de pesaje previa al evento Ring Royale 2026, programado para este sábado en la Arena Monterrey. Los altercados, ocurridos el viernes en un lugar no especificado de la capital, surgieron tras provocaciones durante el ritual previo a los combates, según versiones de los involucrados.
Durante el pesaje oficial, Marcela Mistral, quien registró 58 kilogramos, empujó con el hombro izquierdo a Karely Ruiz, de 57 kilos, lo que desencadenó una reacción inmediata de la influencer, quien respondió con un empujón más contundente utilizando ambos brazos. La tensión entre las contrincantes escaló rápidamente, aunque el incidente fue controlado por los organizadores del evento.
Posteriormente, fuera del recinto del pesaje, Alfredo Adame –quien enfrentará a Carlos Trejo en el mismo evento– sostuvo un breve intercambio de palabras con Karely Ruiz que derivó en un altercado. Jhon Echeverry, esposo de la influencer, intervino y golpeó en el rostro al actor, según confirmaron medios locales y la propia defensa del agresor.
A través de redes sociales, Echeverry justificó su acción al asegurar que Adame profirió insultos contra su esposa. “Mi reacción fue para exigir respeto hacia las mujeres”, declaró, aunque no especificó el contenido de los presuntos improperios. Hasta el momento, ni Adame ni Mistral han emitido su versión pública de los hechos.
El organizador del evento, Poncho de Nigris, no se ha pronunciado sobre posibles sanciones disciplinarias o legales por los incidentes, que han generado críticas hacia la naturaleza mediática de los combates celebritarios. Tampoco se ha informado sobre denuncias penales interpuestas por los involucrados.
El Ring Royale 2026 forma parte de una tendencia creciente de eventos híbridos que mezclan boxeo profesional con enfrentamientos entre figuras públicas, atrayendo tanto atención masiva como cuestionamientos sobre su seriedad deportiva. Los altercados previos añaden un factor de tensión extra a los combates programados, en un ambiente donde los límites entre el espectáculo y la agresión real parecen difuminarse.