TEHRAN (IRAN(Islamic Republic Of)), 06/03/2026.- Smoke rises after an airstrike in central Tehran, Iran, 06 March 2026. A joint Israeli and US military operation continues to target multiple locations across Iran since the early hours of 28 February 2026. (Teherán) EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Por Redacción
Natanz, 21 de marzo de 2026.- La tensión militar entre Estados Unidos e Irán alcanzó un punto crítico este sábado con reportes de ataques contra la instalación nuclear de Natanz y arsenales costeros a lo largo de la república islámica, según denunció la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI). La ofensiva, atribuida por Teherán a fuerzas estadounidenses e israelíes, incluyó el uso de bombas de 5000 libras y provocó una respuesta inmediata con el lanzamiento de dos misiles balísticos, mientras los mercados energéticos globales reaccionaban con un alza superior al 50% en el precio del crudo Brent en el último mes.
La OEAI confirmó que la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz fue objetivo de los strikes, aunque las fuentes oficiales no han detallado la magnitud de los daños materiales ni se ha reportado el número de víctimas hasta el momento. La agencia estatal iraní Mehr, citada por medios internacionales, indicó que la autoría del ataque recae en una coordinación entre Washington y Tel Aviv, pese a que fuentes de las fuerzas armadas israelíes mencionaron no estar al tanto de la operación, generando contradicciones sobre la responsabilidad final de la ofensiva.
Paralelamente, se registraron bombardeos contra un arsenal subterráneo ubicado en la costa de Irán, donde se emplearon municiones de más de dos toneladas de peso. En respuesta a la escalada, Irán lanzó dos misiles balísticos, uno de los cuales tuvo como objetivo la base conjunta de Diego García, territorio británico en el océano Índico, aunque no se ha difundido una declaración oficial del Reino Unido sobre las consecuencias de este impacto.
Ante la volatilidad en el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% de las exportaciones globales de petróleo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció medidas económicas excepcionales para contener la crisis energética. La administración estadounidense autorizó la venta de 140 millones de barriles de petróleo iraní que se encontraban varados, una maniobra destinada a estabilizar los precios que ya superan los 105 dólares por barril de Brent.
El conflicto se enmarca en una guerra iniciada hace tres semanas, aproximadamente el 28 de febrero, que ha ido incrementando su intensidad progresivamente. Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), está involucrado en la supervisión de las operaciones militares en la región, mientras el presidente iraní, Masud Pezeshkian, enfrenta la presión de los ataques a infraestructura crítica nacional.
La falta de confirmación explícita por parte de Washington o Tel Aviv sobre los detalles específicos del ataque a Natanz mantiene la incertidumbre diplomática, mientras la comunidad internacional observa la evolución de los enfrentamientos que amenazan con expandirse más allá de las fronteras inmediatas del Golfo Pérsico.