Por Redacción
Jerusalén, 20 de marzo de 2026.- La escalada de hostilidades militares y económicas entre Estados Unidos, Israel e Irán ha dejado un saldo de 19 víctimas reportadas, mientras los costos financieros del conflicto alcanzan cifras multimillonarias y se extienden los ataques a infraestructura energética crítica. El Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezan la ofensiva que ha movilizado recursos masivos y generado incertidumbre en los mercados globales.
Según los datos disponibles, las hostilidades han cobrado la vida de 15 personas en Israel y cuatro en Cisjordania. En el ámbito operativo, Estados Unidos ha atacado 7 mil objetivos en territorio iraní. Los primeros seis días de la guerra han tenido un costo estimado de 11,300 millones de dólares, aunque se ha solicitado un financiamiento total de 200 mil millones de dólares para sostener la campaña militar a largo plazo.
La tensión se ha agravado con reportes contradictorios sobre la coordinación de los ataques. Mientras algunas fuentes indican que Netanyahu afirmó que Israel actuó solo y que Trump pidió suspender futuros ataques, otras publicaciones como The Wall Street Journal reportan que el presidente estadounidense conocía el plan y lo respaldó. Además, existen declaraciones de Netanyahu cuestionando el paradero del líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, sugiriendo rumores de su muerte, huida o heridas graves, sin que exista confirmación oficial de ninguna de estas versiones.
En el plano económico, el conflicto ha impactado directamente a los consumidores estadounidenses, elevando el precio de la gasolina a 3.88 dólares por galón. La escalada ha afectado infraestructura energética crítica como South Pars y Ras Laffan, provocando un repunte en los precios globales del petróleo y el gas, así como caídas en los mercados financieros asiáticos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado preocupación por el riesgo de una crisis radiológica en caso de que se vean afectadas instalaciones nucleares, aunque no hay evidencia pública de un ataque de esta naturaleza.
Entre los incidentes reportados se encuentra el impacto a un avión F-35 durante una misión sobre Irán, el cual aterrizó en una base en Medio Oriente; el CENTCOM confirmó el impacto y anunció que el caso está bajo investigación. Asimismo, la cadena RT denunció un presunto ataque contra sus periodistas Steve Sweeney y Ali Rida en Líbano, aunque no se ha detallado una postura oficial del gobierno de Israel sobre este evento. Por su parte, la Agencia Mizan del Poder Judicial iraní ha reportado ejecuciones vinculadas a protestas en el contexto de la guerra.
La situación ha provocado la renuncia de funcionarios estadounidenses en protesta por la guerra y mantiene al mundo en alerta ante la falta de claridad sobre el estado de altos funcionarios iraníes, como el ministro de Inteligencia Esmaeil Khatib, cuya muerte se menciona en los reportes sin mayores detalles biográficos confirmados. La continuidad del conflicto depende de las próximas decisiones estratégicas de los involucrados y la evolución de la crisis humanitaria y económica.