Por Redacción
México, 15 de marzo de 2026.- Nuevos estudios publicados en marzo de 2026 revelan una profunda crisis de salud mental en México, con un 90% de los adultos que enfrentaron al menos una experiencia adversa en la infancia y más del 60% de las mujeres que realizan trabajo de cuidados no remunerado reportando agotamiento emocional severo. Los datos, provenientes de reportes de Save the Children México y la Universidad Iberoamericana, muestran las consecuencias a largo plazo de los entornos familiares y sociales desfavorables, así como la pesada carga que recae sobre las cuidadoras.
El reporte ‘Salud Mental de Niñas, Niños y Adolescentes en México: evidencias y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores’, elaborado por Save the Children México, indica que casi la totalidad de la población adulta del país vivió algún tipo de situación negativa durante su niñez. Además, el 23% experimentó cuatro o más de estas experiencias adversas, lo que incrementa significativamente el riesgo de problemas de salud mental y física en la vida adulta.
En paralelo, la encuesta sobre la Carga Mental del Trabajo de Cuidados no Remunerado, realizada por la Universidad Iberoamericana, expone el desgaste emocional que sufren principalmente las mujeres. El 62% de las cuidadoras reportan agotamiento emocional, el 71% presenta malestar emocional constante, el 70% tiene dificultad para relajarse y el 56% sufre de insomnio, configurando un cuadro de sobrecarga que afecta su bienestar integral.
La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, con datos de 2024, aporta otro ángulo preocupante: el inicio del consumo problemático de sustancias ocurre en promedio a los 15 años. Save the Children estima que aproximadamente 12,000 niñas, niños y adolescentes viven en hogares donde existe este tipo de consumo, lo que representa un factor de riesgo adicional para su desarrollo.
Los estudios subrayan la necesidad urgente de políticas públicas que fortalezcan los entornos protectores desde la infancia y que reconozcan, reduzcan y redistribuyan el trabajo de cuidados no remunerado, el cual recae de manera desproporcionada sobre las mujeres. La interconexión entre las experiencias infantiles adversas, la falta de apoyo en la crianza y la posterior carga de cuidado en la adultez configura un ciclo que perpetúa los problemas de salud mental en el país.