Por Redacción
Washington, 22 de marzo de 2026.- Robert Mueller, exdirector del FBI y fiscal especial que investigó la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016, falleció a los 81 años en Washington, según informó su familia. La noticia fue anunciada el sábado, aunque algunas fuentes indican que el deceso ocurrió la noche del viernes. La reacción del expresidente Donald Trump en redes sociales reavivó la tensión histórica entre ambos personajes.
Mueller dirigió la Oficina Federal de Investigación entre 2001 y 2013, bajo las administraciones de George W. Bush y Barack Obama. En 2017 fue designado como fiscal especial para encabezar la investigación sobre los posibles vínculos entre la campaña de Trump y Rusia, así como la presunta interferencia moscovita en los comicios presidenciales.
El informe presentado en 2019 no encontró pruebas suficientes de una conspiración entre la campaña de Trump y Rusia, pero tampoco exoneró al entonces presidente de obstrucción a la justicia. Durante el proceso, Trump calificó reiteradamente la investigación como una ‘cacería de brujas’, postura que mantuvo a lo largo de su mandato y después de dejar la Casa Blanca.
Respecto a la causa de muerte, existen versiones contradictorias en las fuentes consultadas. Algunas mencionan que Mueller falleció tras padecer la enfermedad de Parkinson, mientras que el comunicado familiar no detalló las causas específicas del deceso. La familia confirmó la edad del exfuncionario al momento de morir, pero no proporcionó información sobre el lugar exacto ni la hora precisa del fallecimiento.
La reacción del expresidente Trump se manifestó a través de sus redes sociales el sábado, día en que se difundió la noticia del deceso. No se registraron declaraciones oficiales de otras figuras políticas o del gobierno estadounidense actual en las fuentes disponibles para esta nota.
La muerte de Mueller cierra un capítulo significativo de la política estadounidense reciente, marcada por la polarización en torno a las investigaciones sobre injerencia extranjera en procesos electorales. Su legado como director del FBI durante los atentados del 11 de septiembre de 2001 y su posterior rol como fiscal especial lo posicionaron como una figura central en la seguridad nacional y la justicia federal de Estados Unidos.