Budapest, 04 de abril de 2026.- Se filtraron conversaciones entre los titulares de Exteriores de Hungría y Rusia, en las que el ministro húngaro, Péter Szijjártó, informa en directo a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, de las deliberaciones sensibles en el Consejo de la UE. Ante estas revelaciones, Péter Balasz calificó a Szijjártó como “un agente valioso para Rusia en la UE y la OTAN”, asegurando que “no solo informa a Moscú, sino que emprende acciones en su favor”. En las grabaciones, Szijjártó le dice a Lavrov: “Siempre a tu servicio”.
Desde que empezó la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, Péter Szijjártó ha viajado 16 veces a Rusia. En ese periodo, Hungría ha obstaculizado de forma sistemática el apoyo a Kiev y las sanciones a Moscú. Entre las acciones destacadas, el país vetó la ayuda de 90.000 millones de euros que la UE había aprobado para Ucrania y Viktor Orbán anunció el corte gradual del suministro de gas a ese país.
En el ámbito energético, el oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia, fue dañado por un ataque el 27 de enero. Estos eventos ocurren en un contexto de tensión regional donde la posición de Budapest ha sido crítica para las decisiones comunitarias sobre la guerra iniciada en febrero de 2022.
Por otro lado, en Eslovenia, donde se acude a las urnas para elegir un nuevo Parlamento, la campaña electoral fue sacudida por revelaciones de una investigación sobre la empresa de inteligencia israelí Black Cube. Esta firma, formada por ex agentes del Mossad, se habría citado con el ex primer ministro esloveno Janez Janša.
Durante la campaña en Eslovenia, han visto la luz unas conversaciones comprometedoras para figuras vinculadas al gobierno actual. Algunos de los afectados denunciaron haber sido grabados en secreto tras reunirse con personas que aseguraban ser inversores extranjeros. Frente a esto, el primer ministro esloveno, Robert Golob, acusó directamente a ‘servicios extranjeros’ de interferencia electoral.