Por Redacción
Florida, 20 de marzo de 2026.- El gobierno de México solicitó el esclarecimiento inmediato de las circunstancias que rodearon la muerte de Royer Pérez Jiménez, un joven de 19 años que falleció el 16 de marzo mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) activó los protocolos de atención consular y mantiene contacto con la familia del occiso, mientras el canciller Juan Ramón de la Fuente y el subsecretario Roberto Velasco evalúan posibles medidas diplomáticas adicionales ante este hecho.
El deceso de Pérez Jiménez representa la muerte número 13 registrada bajo custodia del ICE durante 2026 y la número 42 desde el inicio de la administración del presidente Donald Trump. Aunque el incidente ocurrió en el Centro de Detención del Condado de Glades, también referido como Glades County Detention Center, las autoridades mexicanas han subrayado la necesidad de conocer la causa oficial del fallecimiento, la cual se encuentra actualmente bajo investigación por parte de los organismos estadounidenses.
La Cancillería mexicana, a través del Consulado General en Miami, ha establecido comunicación directa con los familiares de la víctima para brindar asistencia en el proceso. Funcionarios del gobierno federal, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, han seguido de cerca el caso, aunque no se han emitido declaraciones públicas específicas sobre las acciones concretas que se tomarán más allá del análisis interno que ya realizan los titulares de la política exterior.
Este evento se suma a un historial de decesos en centros de detención que ha generado cuestionamientos por parte de familiares de otras víctimas y expertos forenses, quienes han puesto en duda versiones previas del ICE que atribuyeron algunas muertes a suicidios. La falta de claridad en los resultados de las investigaciones internas de la agencia migrante mantiene la tensión en el diálogo bilateral respecto al tratamiento de nacionales mexicanos en el sistema de justicia e inmigración de Estados Unidos.
Mientras se aguardan los resultados oficiales de la indagatoria, el gobierno mexicano mantiene su postura de exigir transparencia y respeto a los derechos humanos de sus connacionales. La situación permanece bajo vigilancia estrecha por parte de la diplomacia mexicana, que busca evitar que casos como este se repitan y garantizar que se haga justicia en torno a las circunstancias exactas que llevaron a la pérdida de la vida del joven de 19 años.