Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- El gobierno de Puebla puso en operación una nueva planta de tratamiento de aguas con una inversión de 69.45 millones de pesos, de los cuales el 85 por ciento fue aportado por el Gobierno Estatal, mientras que el ejecutivo de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, destacó que su entidad se mantiene en el bloque de desempeño favorable en pobreza laboral, al registrar un indicador del 59.7 por ciento, lo que la coloca como el séptimo estado con menor persistencia de este fenómeno a nivel nacional.
La infraestructura hídrica en Puebla, supervisada por el gobernador Alejandro Armenta Mier, tiene una capacidad de 60 litros por segundo y beneficiará a más de 32 mil habitantes. De acuerdo con Rebeca Bañuelos, directora de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento de Puebla (CEASPUE), la tecnología implementada garantiza el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente, optimizando recursos y reduciendo los costos de mantenimiento.
Además de la cobertura de servicio, la nueva planta en Puebla contribuye a la sustentabilidad energética, ya que reduce el consumo de energía en un 70 por ciento. Esta acción forma parte de un modelo de gestión hídrica que se coordina con las políticas del gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum.
En paralelo, los resultados económicos en Sonora fueron dados a conocer con base en el Semáforo de Movilidad Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), estudio fundamentado en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El indicador del 59.7 por ciento corresponde al periodo 2024-2025 y refleja la proporción de población en situación de pobreza laboral persistente.
El gobernador Alfonso Durazo Montaño subrayó que Sonora conserva su posición favorable en este rubro, atribuyendo los resultados al Plan Sonora de Energías Sostenibles, estrategia enfocada en impulsar la industria, la exportación y la manufactura avanzada en la entidad.
Las acciones reportadas en ambas entidades muestran enfoques distintos en la política pública estatal: mientras Puebla concentra esfuerzos en infraestructura básica y eficiencia energética para el tratamiento de agua, Sonora prioriza indicadores de bienestar laboral derivados de su modelo de desarrollo industrial y energético.