Jerusalén, 31 de marzo de 2026.- La Knesset (Parlamento israelí) aprobó una ley que permite la pena de muerte por ahorcamiento para palestinos condenados por terrorismo en los tribunales militares de Cisjordania. Estos tribunales juzgan exclusivamente a acusados palestinos, mientras que los colonos israelíes en la misma zona están sujetos a la legislación civil.
La votación resultó en una mayoría a favor, aunque las fuentes difieren en el recuento exacto: un medio reporta 62 votos a favor y 48 en contra, mientras que otro indica 64 votos a favor y 48 en contra. El primer ministro Benjamín Netanyahu votó a favor de la norma, cuyo principal impulsor fue el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
La nueva legislación obliga a los tribunales militares a castigar con la pena capital el asesinato de israelíes en lo que definan como ‘actos de terrorismo’. Los jueces solo podrán optar por la cadena perpetua si aprecian ‘circunstancias especiales’. Para imponer la sentencia de muerte no se requiere unanimidad, bastando una mayoría simple, y la ley elimina explícitamente el derecho de apelación. Además, se exige que la sentencia se dicte en un plazo de 90 días.
Entre las disposiciones de la ley se incluye la posibilidad de realizar ejecuciones secretas por ahorcamiento y se impone un régimen de aislamiento casi total a los condenados. La normativa no se aplicará retroactivamente a los detenidos tras los ataques del 7 de octubre de 2023, aunque la Knesset ya tramita otra iniciativa que sí prevé aplicar este castigo a posteriori para esos casos específicos.
Itamar Ben Gvir celebró la aprobación calificándola como “un día de justicia para las víctimas y un día de disuasión para nuestros enemigos”. “No más puertas giratorias para los terroristas, sino decisiones claras. Quien elige el terrorismo, elige la muerte”, declaró el ministro, quien también definió la medida como “una ley histórica” destinada a devolver el orgullo al pueblo de Israel frente a actores de la Unión Europea.
Por su parte, la Presidencia de la Autoridad Palestina condenó la ley, tildándola de “racista” y de “flagrante violación del derecho internacional humanitario”. En un comunicado, la entidad palestina afirmó: “Estas leyes no van a quebrar la voluntad del pueblo palestino ni socavar su resistencia, ni lo disuadirá de seguir con su lucha legítima por la libertad, la independencia y el establecimiento de un Estado palestino independiente con Jerusalén Este como capital”.