Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Joan Laporta fue reelegido este domingo como presidente del FC Barcelona tras imponerse con autoridad en las elecciones societarias, obteniendo el 68.18% de los votos (32,934 sufragios) frente a su rival Víctor Font, en una jornada que el club culminó con una goleada 5-2 ante el Sevilla en el estadio Spotify Camp Nou. La celebración por la reelección se mezcló con el triunfo deportivo en un partido que atrajo a 56,483 espectadores, la mayor asistencia desde el inicio de las remodelaciones del coliseo culé.
La victoria electoral de Laporta, quien ya había dirigido el club entre 2003 y 2010 y retornó en 2021, se dio en un proceso con una participación del 42.34% del censo, equivalente a 48,480 socios votantes. Aunque en números absolutos fue la votación más baja desde 2015, en términos porcentuales marcó el nivel de participación más reducido desde 1997, cuando solo votó el 34.38% del padrón.
En su discurso de victoria, el presidente reelecto mencionó a figuras clave de su proyecto como el director deportivo Deco y el técnico Hansi Flick, además de recibir el apoyo público de personalidades políticas como el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. Laporta enfatizó que su principal meta para el nuevo mandato sigue siendo “salvar al club de la ruina”, en referencia a la compleja situación financiera que heredó y que busca superar.
La jornada electoral coincidió con la decimosexta fecha de LaLiga, donde el Barcelona ofreció un espectáculo ofensivo para deleite de su afición. El equipo de Hansi Flick se impuso con claridad al Sevilla por 5-2, en un encuentro que sirvió como marco festivo para la reelección del presidente. El estadio, que se encuentra en plena remodelación con miras a ampliar su capacidad a 105,000 localidades para 2027, registró su lleno más alto en la temporada.
El contraste entre la baja participación electoral y la alta asistencia al partido refleja un posible desinterés de una parte de la masa social en los procesos internos del club, pese al momento deportivo positivo. Con Laporta al mando hasta 2030, el Barcelona afrontará el reto de consolidar su recuperación económica sin sacrificar los resultados en la cancha, en un contexto de reformas estructurales y alta expectativa por la finalización de las obras del Camp Nou.