Ciudad Del Vaticano, 03 de abril de 2026.- El papa León XIV presidió este Viernes Santo el rito que conmemora la Pasión de Cristo en la basílica de San Pedro del Vaticano. El pontífice comenzó la ceremonia orando tendido completamente sobre una alfombra ante el Altar de la Confesión, retomando así la tradición de los papas de yacer en esta conmemoración, práctica que su predecesor, Francisco, había dejado de llevar a cabo desde 2022 debido a sus problemas de movilidad.
Durante los oficios de la Semana Santa, el pontífice ha compartido mensajes sobre el poder y la fe cristiana, realizando una crítica puntual contra los liderazgos y sus patrocinadores por desatar guerras disfrazadas de trascendencia moral o religiosa. En la homilía del Domingo de Ramos, el Papa advirtió sobre la instrumentalización de la fe, y en la misa de la noche del Jueves Santo, celebrada en la Basílica de San Juan de Letrán, insistió en que “Dios rechaza la guerra, nadie puede utilizarle para justificar el enfrentamiento, no escucha la oración de quienes hacen la guerra y la rechaza”.
León XIV denunció la existencia de “una humanidad de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad” y afirmó que el mal proviene en buena medida de confundir “la grandeza de Dios” con el éxito, el poder y la utilidad. “Siempre estamos tentados a buscar un Dios que ‘nos sirva’, que nos haga ganar, que sea útil como el dinero y el poder”, citando a Benedicto XVI, para añadir: “En cambio, no comprendemos que Dios, en efecto, nos sirve, sí, pero con el gesto gratuito y humilde de lavar los pies”.
El nuevo predicador de la Casa Pontificia, el fraile capuchino Roberto Pasolini, pronunció la homilía durante el rito de la Pasión. Posteriormente, la jornada concluyó con la celebración del primer viacrucis del pontificado de León XIV en el Coliseo, el cual comenzó a las 21:15 h local. En este evento, el Papa cargó personalmente con la cruz para escuchar las reflexiones redactas por el fraile Francesco Patton, ex custodio de Tierra Santa.
Esta acción marca la primera vez en veinte años que un Papa lleva la cruz durante el Vía Crucis en el Coliseo romano; el primero en adoptar esta práctica fue Juan Pablo II, quien dejó de hacerlo en 1994. León XIV explicó que ha decidido retomar esta tradición como una “señal importante”, la cual “representa lo que el Papa es hoy en el mundo como líder espiritual, para decir que Cristo sigue sufriendo, y yo también llevo todos estos sufrimientos en mi oración”.
Antes de lavar los pies de doce sacerdotes el Jueves Santo, el Papa invitó a reflexionar sobre el ejercicio del poder, señalando que Jesús purifica la imagen del hombre “que se percibe poderoso cuando domina, que quiere vencer matando a quien es igual a él, que se considera grande cuando es temido”. El pontífice aseguró que el amor de Cristo es un servicio humilde y sacrificial, frente a la realidad de las guerras, invasiones y abusos del poder militar, económico y propagandístico.
Algunos han interpretado que ciertos pasajes de las homilías de León XIV contienen una crítica sutil a momentos de la actualidad, como la reciente oración de varios pastores evangélicos por Donald Trump en su Despacho Oval. Tras la homilía del Jueves Santo, la Casa Blanca retiró un video del Almuerzo de Pascua donde la pastora Paula White, directora de la Oficina de Fe, comparó al mandatario Trump con Jesucristo. White ha urgido previamente a los cristianos norteamericanos a donar su diezmo para patrocinar a Israel en actos bélicos, prometiendo recompensas espirituales si contribuyen con el gobierno de Netanyahu.