Por Redacción
Manhattan, 14 de agosto de 2026.- Luigi Mangione admitió haber matado a tiros en una calle de Manhattan a Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthCare, el mayor grupo asegurador de salud de Estados Unidos, al comparecer este viernes ante una jueza federal. “En la mañana del 4 de diciembre, disparé contra el señor Thompson en Manhattan y él murió”, declaró Mangione al declararse culpable de acosar a su víctima.
El caso se remonta a diciembre de 2024, cuando Mangione, de 28 años, abrió fuego contra Thompson, de 50 años, en lo que la fiscalía describe como un ataque motivado por su rechazo al sistema de seguros de salud de Estados Unidos. Además de los cargos federales por acoso vinculados al seguimiento de la víctima, Mangione enfrentaba una acusación por homicidio presentada por el estado de Nueva York.
Tras su declaración de culpabilidad, su defensa pidió el viernes que se retiren los cargos estatales para evitar que sea juzgado dos veces por los mismos hechos. Karen Friedman Agnifilo, abogada de Mangione, afirmó: “Acabamos de presentar nuestra solicitud ante el tribunal estatal para explicar por qué los cargos deben retirarse en virtud de las garantías de Nueva York contra la doble incriminación”.
La sentencia se conocerá el 18 de diciembre. La fiscalía adelantó que solicitará cadena perpetua. Jamie McDonald, fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, declaró a la prensa: “No puede haber celebridades entre quienes cometen asesinatos”.
Numerosos simpatizantes de Mangione acudieron al tribunal federal en Manhattan para expresarle su apoyo. El edificio permanecía bajo fuertes medidas de seguridad y un helicóptero sobrevolaba la zona. Según diversos informes, familiares de Thompson asistieron a la audiencia. Cuando abandonaban el lugar en una caravana de camionetas negras, un hombre les gritó: “Estados Unidos ama a Luigi”.
La muerte de Thompson sacó a la luz un profundo malestar de parte de la población con el lucrativo sistema privado de atención médica de Estados Unidos, dividiendo aún más a una opinión pública polarizada. Algunos usuarios de redes sociales incluso presentaron a Mangione como un héroe, mientras que sectores conservadores, encabezados por el presidente estadounidense Donald Trump, han reclamado un castigo ejemplar.
La policía detuvo a Mangione el 9 de diciembre en Altoona, Pensilvania, tras recibir información de empleados de un restaurante McDonald’s. Según los fiscales, viajó en autobús desde Atlanta hasta Nueva York unos diez días antes del crimen y se registró en un hostal de Manhattan con documentación falsa para vigilar las inmediaciones del hotel de la víctima y del centro de conferencias donde se produjo el tiroteo. Tras su arresto, los agentes encontraron entre sus pertenencias una pistola, un silenciador y un frasco de mantequilla de maní Skippy.