Ciudad De México, 27 de mayo de 2026.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, compareció este martes ante la Fiscalía General de la República (FGR) en el marco de la investigación por la presunta participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en un operativo antinarco realizado sin autorización del Gobierno Federal en la Sierra Tarahumara.
Tras la diligencia, Campos Galván acusó que su citación, formalmente en calidad de testigo, encubría el propósito de fabricarle un caso. “Se me cita bajo la simulación de ser una ‘testigo’, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada”, afirmó la mandataria estatal.
La gobernadora fue acompañada por Jorge Romero Herrera, presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), y el abogado Roberto Gil Zuarth. Romero Herrera declaró que su presencia tuvo como objetivo “denunciar políticamente la persecución de la cual está siendo objeto Maru Campos de la 4T”. Por su parte, Campos señaló: “Hoy en México es evidente el uso político de las instituciones federales; yo salgo a dar la cara porque tengo la dignidad para hacerlo”.
El origen de las diligencias se remonta al 17 y 18 de abril de 2026, cuando elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua desmantelaron un narcolaboratorio de drogas sintéticas en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua. Durante ese operativo fallecieron dos agentes de la CIA y dos elementos locales en un accidente vial. La acción no fue notificada previamente al Gobierno Federal, lo que desencadenó una crisis diplomática y política.
Ante los hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo exigió explicaciones a la Embajada de EE.UU. en México por la presencia no autorizada de agentes extranjeros en territorio nacional y acusó a la gobernadora chihuahuense de vulnerar la soberanía del país. En contraste, la Secretaría de Gobernación (SEGOB) aclaró que el citatorio ministerial forma parte de un procedimiento formal y no implica una acusación formal contra la mandataria estatal, rechazando que existiera interés político detrás de las diligencias.
En respuesta a las acusaciones federales, Maru Campos anunció que dará a conocer fotografías de la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, y del senador Juan Carlos Loera en la comunidad de El Pinal junto al alcalde José de Loreto Jalavera, quien es militante de Morena. “El enojo de la 4T, de Morena, contra Maru Campos es porque le quitamos el negocio de ese narcolaboratorio”, sostuvo la gobernadora.
Campos Galván envió además un mensaje directo a la presidenta Sheinbaum: “Yo con todo respeto le recomendaría que hiciera caso a su ánimo de dejar un legado y una herencia para el país y que no le hiciera caso a los duros de Morena que son los que quieren seguir comprando cositas, que saben que no pueden comprar con su sueldo nada más porque están vinculados al narcotráfico”. La gobernadora concluyó denunciando “el autoritarismo al que todos estamos expuestos, un autoritarismo que se permite violar la Constitución sin consecuencias”.